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Res Pública

José Antonio Montilla

montilla@ugr.es

El precio de la leche

No toda la subida de los precios responde a circunstancias objetivas. Hemos de ser consumidores responsables

Una de las consecuencias tangibles de la guerra de Ucrania es la subida de los precios. Europa está en guerra con uno de los grandes productores mundiales de materias primas pues no hemos querido mirar para otro lado cuando Rusia ha invadido Ucrania. Las repercusiones económicas de la guerra implican que el gas y el petróleo son más caros y, a partir de ahí, se produce en cascada la subida de precios hasta alcanzar a la cesta de la compra. No obstante, en el caso de España se advierte una singularidad en relación a otros países de la eurozona. La subida del IPC está siendo menor que en Alemania, Bélgica, Países Bajos, Italia o, por supuesto, los países más cercanos a Rusia como las repúblicas bálticas. Los distintos planes de choque, las ayudas públicas o la "excepción ibérica" pueden explicar esta diferencia. Sin embargo, el precio de los alimentos está subiendo por encima de la media europea. Esto no tiene una explicación lógica y, por ello, cada vez más economistas están haciendo hincapié en la espiral especulativa que se está produciendo con los alimentos.

Contaré mi experiencia como consumidor. Hace algunos semanas comprobaba alarmado que el litro de leche de la marca que llevamos comprando en mi familia desde hace decenios se acercaba peligrosamente al euro. Sin embargo, en la estantería contigua otra marca, que siempre tenía un precio similar, era en ese momento 12 céntimos más barata. Con pesar, hubimos de romper una larga relación de fidelidad y cambiar de leche. Sin embargo, cuando dos semanas más tarde volvimos al supermercado la situación era completamente opuesta. La leche que habíamos comprado la última vez era la que se acercaba al euro mientras que la otra había rebajado su precio. En fin, parecía evidente que alguien estaba especulando con los precios.

Esta es la situación en la que nos encontramos. No toda la subida de los precios responde a circunstancias objetivas. Esto es relevante pues los consumidores no podemos hacer nada para que termine la guerra de Ucrania pero tenemos mayor capacidad de actuación sobre la parte especulativa de las subidas de precios. En estos tiempos, estamos obligados a convertirnos en consumidores especialmente responsables en el momento de hacer la compra. Debemos comparar los precios de las distintas marcas de un producto, dejar en las estanterías los más caros y elegir aquellos que mantengan sus precios más ajustados. De esta forma, no sólo conseguiremos ahorrar sino que al dejar de comprar aquellas marcas que más suben estaremos contribuyendo a evitar la especulación.

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