Tribuna

Juan Vílchez

Responsable de Enseñanza Pública UGT Servicios Públicos Málaga

Revertir nuestro destino

Estamos desperdiciando una oportunidad histórica de mejorar la calidad de la enseñanza

Como un representante más de los trabajadores de la enseñanza pública de Málaga a través del histórico sindicato UGT, tengo conciencia, como prácticamente todos mis colegas de profesión, de la evolución negativa del sistema educativo andaluz desde el convulso periodo iniciado con la crisis 2008, que luego se alargó casi sin respiro hasta la eclosión de la pandemia… y ha llegado hasta ahora, cuando estamos viviendo esta crisis energética, agravada por un conflicto bélico. Y lamentablemente hay que decir, sin pesimismo ni desánimo, que hay que revertir ese destino al que nos estamos viendo abocados los integrantes de la comunidad educativa desde entonces, tras años de recortes de todo tipo.

Así que en Andalucía y en Málaga, a pesar de los logros en la tarea cotidiana de la inmensa mayoría del profesorado, más dura durante la pandemia, y del esfuerzo de una gran parte de las madres y padres en ese trance, las cosas siguen sin ir bien. Pues ese destino hacia el que caminamos ahora no es otro que un proceso de desinversión en los factores humanos que componen el sistema educativo. Hablo del profesorado y del alumnado.

Empezaré por el último y diré lo que ya es evidente en gran parte de España, Andalucía y cada vez más en Málaga: la pirámide de población escolar se está invirtiendo como consecuencia de la caída progresiva de la natalidad. Evidentemente no es una buena tendencia, pero lo que puede ser hasta más catastrófico aún es que la Administración andaluza lleve años reduciendo las partidas presupuestarias dirigidas al alumnado de Infantil y Primaria. Y esto es muy fácil de explicar: se cierran aulas rurales y periféricas y se mantiene simultáneamente un alto número de alumnos de menor edad por cada aula. Porque en realidad estamos desperdiciando así una oportunidad histórica de mejorar la calidad de la enseñanza. Que vendría formando aulas con menos alumnos, con más especialistas de atención a la diversidad y con mejores dotaciones de equipo escolar, redundando en una mayor calidad y equidad de la educación en Andalucía.

Pero es que el problema también está en la cúspide de la pirámide, pues en la ESO y Bachillerato se da una situación parecida de saturación en las aulas. Y después está el peculiar estado de la Formación Profesional, en la cual, según muchos expertos, está el mejor destino para que muchos futuros trabajadores encuentren buenos salarios, estabilidad y una futura capacidad para reconvertirse laboralmente. Los mejores expertos sostienen que solo extendiendo de 2 a 4 años la FP para una buena parte de los alumnos de la ESO se alcanzaría un logro social histórico. En UGT venimos denunciando esta situación de dejadez desde hace años (con alto número de matrículas rechazadas cada curso en FP). Y también hemos venido a resaltar que la solución no es dejar a la empresa privada lo mejor del “pastel”, más que nada por una cuestión igualatoria entre ciudadanos de diferentes niveles de renta, que puedan o no permitirse este gasto familiar extraordinario.

Y así llegamos también al vapuleado sector de las Enseñanzas Artísticas (danza, música, artes escénicas, etc.) que, a pesar del continuado aumento de la demanda, permanece año tras año con los mismos espacios y dotaciones. UGT Málaga ha considerado siempre esta situación un disparate en una zona donde han surgido grandes artistas y grandes profesionales de algunas de las enseñanzas más complejas de transmitir. También habría que hablar aquí de la pobre geografía de estas enseñanzas, básicamente concentradas en la capital, saturadas y además fuera del alcance de muchos residentes de las comarcas.

Nos queda el profesorado, que también está sufriendo un continuo proceso de envejecimiento (solo el 6% tiene 30 años o menos). Pero… ¿Quién se va a extrañar, si aumentando cada vez más la ratio (alumnos por aula), y disminuyendo las matriculaciones, apenas se necesitarán profesores nuevos? Y más si se ha suprimido para el profesorado de nuevo ingreso desde 2011 la jubilación anticipada… Pero aquí no queda todo; mediante el procedimiento de convocar oposiciones con pocas plazas, hemos llegado a tener casi un tercio del profesorado interino, contraviniendo la normativa europea sobre eventualidad… Otro dislate causante de la incertidumbre entre tantos y tan buenos docentes.

El cuerpo de profesorado andaluz también ha sido perjudicado mediante una continuada disminución salarial, encubierta a través de la inflación, bajadas de las pagas extraordinarias o falta de incentivos económicos por logros.

UGT ha apostado por revertir esta situación, para ello vamos a utilizar tanto la movilización como la negociación, tanto la resistencia como el pacto. Esto está en nuestro ADN de siempre, como el primer sindicato de clase de este país. Y ahí seguimos, consiguiendo aquí la firma de un aumento retributivo para el profesorado andaluz; a todas luces insuficiente, pero iniciando un cambio de tendencia tras décadas de deterioro.

Ahora lo que le queda a la UGT es seguir el camino para obtener mejoras en la educación y mejoras en la profesión docente: más inversión y menos ratio, más profesorado y menos inestabilidad, más igualación y menos agravios (todo el profesorado al grupo A1). Por eso los compañeros y compañeras de UGT nos presentamos a las elecciones sindicales del día 1 de diciembre, con una voluntad ya probada de esfuerzo y de efectividad, siempre con objetivos de cambio para mejorar la enseñanza. Por eso también pedimos el voto para UGT, por nuestra trayectoria, eficiencia probada y voluntad de seguir adelante hacia nuevos logros.

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