Personajes con sabor

Ignacio Nacho: El amante de lo imperfecto

  • El director de cine se sienta en la mesa del restaurante Misuro, un referente de la cocina nipona en Pedregalejo

Ignacio NachoEl amante de lo imperfecto Ignacio NachoEl amante de  lo imperfecto

Ignacio NachoEl amante de lo imperfecto

Definir a nuestro invitado es un tanto complejo. Este actor, escritor, director de teatro y cine, vagabundo de calles y plazas perdidas, defensor de débiles y cobardes, le encanta trabajar los miedos y desnudar el alma de las personas. Amante de lo imperfecto, llama a las cosas por su nombre sin alejarse jamás de su idea del trabajo y de la existencia. Nuestro encuentro ha sido tan especial como el discurso mantenido durante el mismo. No se lo pierdan.

El RESTAURANTE

En esta ocasión nos decidimos por un restaurante especializado en comida japonesa -sushi - sin dejar de lado en ningún momento la comida mediterránea, como para hacer honor a ese mar al que se asoma y del que se encuentra a pocos metros: restaurante Misuto. Situado en la calle Varadero en Pedregalejo, es un referente de la cocina nipona. Su propietario y chef, Alejandro Salido, un joven y entusiasta maestro de cocina, desarrolla toda su imaginación y saber hacer para desarrollar unos platos llenos de ingenio y personalidad, como nuestro invitado. Un maridaje perfecto que hizo muy especial este encuentro. Atendidos en todo momento por Alberto Rodriguez, jefe de sala y gran anfitrión donde los haya, nos sentimos como en casa.

EL INVITADO

Este director de cine, con una larga carrera a sus espaldas a pesar de contar solo con cuarenta y pocos años, es un claro exponente de la cantera de artistas que produce nuestra ciudad, algo en lo que él está de acuerdo. " Es impresionante el número y calidad de artistas (actores,músicos,pintores…) que hay en Málaga. Nuestra ciudad rompe las estadísticas. No sé si será la luz, el mar, no sé, hay algo inherente a nuestra tierra que genera un talento especial". Pero una vez hecha esta afirmación, no dudó en continuar afirmando: "Pero por el contrario, también en el carácter del malagueño se da prioridad tomar unas cañas o unas copas, o salir de tapeo en las múltiples terrazas de nuestra ciudad antes que realizar actividades propias de la cultura. De esto también tiene la culpa nuestra luz, nuestro sol…". ¿Y por parte de nuestras autoridades? ,-le formulé la pregunta obligada en estos casos- : " No existe un compromiso sincero ni un amor real a la cultura. He estado mucho tiempo quejándome. Ya no lo hago más. Me gusta la pataleta con esperanza, con criterio, pero no cuando ya no veo salida, cuando no hay solución. ¿Sabes? A mí no me conoce la mayoría de nuestros representantes. -Queda pensativo unos instantes-. La única persona que se ofreció ayudarme, sin tan siquiera pedírselo yo, fue Antonio Garrido -qepd- , ese si era un hombre implicado de verdad con la cultura".

Y hablamos de sus numerosos trabajos, unos exitosos y otros no..." A mí me encanta el cine de actores, el cine claustrofóbico. Muchas veces pongo a los actores en situaciones límite. Como en el teatro. No olvides que procedo del teatro. Si quieres ver un actor, ve al teatro. En el teatro se les ven las costuras. No hay trampa ni cartón. Yo comencé siendo actor de teatro. Andaba por esos mundos. Me han tirado piedras, me han machacado. Me han dejado solo en un escenario…". Estas últimas palabras, lejos de mostrar desencanto, me las decía de una manera alegre y distendida.. "De todo eso he aprendido. Y como no tenía trabajo comencé a escribir papeles para interpretarlos, y yo mismo me dirigí. En definitiva, me autocontrataba" Ignacio Nacho crea, explora, se podría decir que casi diseña, un cine muy personal. "Me gusta retratar, apoderarme de una imagen real y luego pasarla al arte, No me gusta utilizar la mirada de otros". Y es que, como bien sabe Nacho, es esa una inspiración impostada que se da mucho en la profesión. "Cometo miles de errores -continuó en una reflexión en voz alta, imparable-, y luego, bueno, hago lo que puedo. No entiendo cuando alguien dice "no me arrepiento de nada..". Yo me arrepiento de mil cosas. Jamás me he puesto ni me pondré medallas de aquello de lo que carezco o de lo que no es mío." Sobre su formación y desarrollo profesional no pudo ser más expeditivo: "Cuando tú tienes un oficio, no sé por qué, se te atribuyen automáticamente unos conocimientos académicos de los que, al menos en mi caso, carezco. Yo soy autodidacta. Ignoro la parte técnica de mi trabajo. La mayoría de los directores se centran más en la parte técnica que en la artística. A mi me gusta más el concepto teatral. Soy muy artesanal en la manera de trabajar y aprendo de la convivencia con el resto de mi equipo". Sinceridad al poder. Queda claro que no es Nacho amante de extraños rebuscos ni imposturas que a nada conducen.

LA COMIDA

Ensimismados estábamos en nuestra charla hasta que Alberto, el jefe de sala, decidió intervenir y abrir la mesa. El descorche de una botella de Martin Codax Organistrum fue el inicio de un festival de sabores que nos dejó gratamente sorprendidos. Una ventresca de atún con huevo de codorniz y trufa fresca nos acompañó como primer plato para degustar los primeros sorbos del excelente vino albariño. Justo después tomamos un niguiri aburi de salmón con azúcar moreno caramelizado que nos sorprendió gratísimamente y de nuevo dos entradas, otro lujo de platos, de manos de Alejandro Salado: Uramaki relleno de pez limón y Niguiri de gamba y cabeza de quisquilla, delicias que acompañamos con otra copa del fresco y suave vino.

Hablando estábamos de las excelencias de la cocina japonesa cuando, una vez más, fui sorprendido por nuestro invitado: " Yo estuve mas de un año trabajando en Japón. Lo hice para reunir dinero suficiente para hacer mi primera película. Conseguí un trabajó allí y bueno…No me permití ni un solo capricho durante toda mi estancia. Todo lo ahorré." ¿ Y luego? "Lo perdí todo en menos de un mes. Me arruiné. Pero fue una experiencia increíble. Cuando logré reunir de nuevo dinero hice un largometraje y me arruiné de nuevo". Aunque se siente muy orgulloso de todos sus trabajos porque de todos aprendió, nombra de manera especial Poliedro, Cruda o el reportaje que le hizo al Mocito Feliz. Todo un canto a la sensibilidad. Hasta llegar a El Intercambio, su última película que todavía no se ha estrenado y que cuenta con un reparto de lujo: Pepon Nieto, Rossy de Palma, Natalia Roig - mujer de Ignacio Nacho, otra magnifica actriz malagueña- y Hugo Silva, como principales actores. En junio la tendremos en la gran pantalla.

El descorche de una botella de un magnifico tinto alicantino, Tarima hill y un rabo de toro con vieira y puré de boniato, nos hicieron retomar la comida, para continuar con un taquito costilla ibérica cocinada a baja temperatura acompañada con salsa de romescu, cremoso de aguacate y mini mazorca de maíz, una verdadera delicia.

Mientras degustábamos un magnifico postre de parfait de caramelo con crema inglesa, pregunté a Nacho por su preferencia por cine o teatro. "Para mí lo relevante es la narración, poco me importa si la ventana de comunicación es el teatro o el cine. "El intercambio", por ejemplo - su última película por estrenar- se desarrolla actualmente, en gira por toda España, en formato de teatro, y en junio lo hará en el cine". "El cine de autor, de trinchera, me ha enseñado a ser feliz...". Y por supuesto, le hice la pregunta acostumbrada de algún sueño por cumplir: "Sueño con continuar hasta el final de mis días haciendo lo que me gusta. Este trabajo es una montaña rusa". Y en ella, intuyo, quiere seguir subido siempre.

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