Personajes con sabor

Juan Antonio Vigar: Un renacentista del siglo XXI

  • Su infancia transcurrió entre las butacas del cine Carranque

  • Acude a nuestra cita en el restaurante La Cosmopolita Malagueña

Juan Antonio Vigar y Dani Carnero, propietario y chef de La Cosmopolita. Juan Antonio Vigar y Dani Carnero,  propietario y chef de La Cosmopolita.

Juan Antonio Vigar y Dani Carnero, propietario y chef de La Cosmopolita. / Paco Menjivar

Después de diversos intentos para realizar esta crónica, por fin se ha podido hacer realidad el encuentro con el director del Festival de Cine en español y del Teatro Cervantes. Y puedo asegurarles que la espera ha merecido la pena. Conozco a muy pocas personas que se encuentren tan involucradas en un proyecto siempre vivo como es el Festival de cine de Málaga. Pero no solo van a conocer un poco más la faceta profesional de nuestro invitado. Me introduje por una rendija en lo más personal. Hasta donde me permitió. Seguro que no va a defraudar a nadie. Les presento a Juan Antonio Vigar Gutiérrez, el hombre que ama el cine.

El restaurante

Restaurante La Cosmopolita Restaurante La Cosmopolita

Restaurante La Cosmopolita / Paco Menjivar

Como la persona con la que iba a compartir este encuentro gastronómico representa algo tan clásico, o sea, tan actual -no olvidemos que no hay nada más actual que lo clásico- escogimos para la ocasión el restaurante La Cosmopolita Malagueña, de la calle Denis Belgrano, un rincón histórico de nuestra ciudad. Fuimos recibidos por su propietario y chef, Dani Carnero, quien nos dejó en manos de su jefe de sala, Jordi Rochel, todo un veterano y consagrado profesional de la hostelería. Mis felicitaciones por el excelente trabajo que realizó durante toda la comida, todo ello apoyado por su jefe de cocina Julio Zambrana. De todo lo que aconteció les daré más adelante puntual información.

El invitado

Juan Antonio Vigar Juan Antonio Vigar

Juan Antonio Vigar

Nuestro invitado de hoy es de esas personas que no necesitan presentación por la relevancia que tiene sobre la vida de nuestra ciudad. Le cogimos recién llegado del festival de cine de San Sebastián. “Acabo de llegar, aunque por desgracia apenas sí he tenido tiempo de ver alguna película. Así es nuestro trabajo”. Y le comenté que estaba convencido de que estaría un poco saturado de ver cine. “Para nada. Cuando me jubile, una de las cosas que quiero hacer es poder disfrutar del cine, tanto del que se exhiba en el Festival, como el cine en general”.

Y es que nuestro director del Festival de Málaga no está ahí por gusto. “Veo cine desde muy pequeño. En mi barrio de Carranque. Veía el cine a través de una celosía. Ahí se estaba fraguando mi pasión por el cine. El cine siempre ha estado presente en mi vida “. O sea, como una especie de voyeur. “[Risas] Bueno, puede ser, voyeur en el buen sentido de la palabra. Todos los que amamos el cine, si me apuras todos los que observamos la vida tenemos algo de voyeur. Es algo muy bueno”. Pero, aparte de la dirección del Festival de cine, Juan Antonio Vigar es director del Teatro Cervantes. “Así es, y me implico a fondo junto con mi equipo.

El teatro lo exige y lo merece. Es el único espacio escénico que tenemos en la ciudad al margen de las salas independientes. El Echegaray ha quedado como laboratorio de producciones para compañías locales. Es vocación del Teatro Cervantes dar a Málaga una oferta que cubra todas las disciplinas artísticas y llegue a todos los públicos. Disfruto viendo el teatro lleno”. Le felicité porque considero que lo están consiguiendo con su variada oferta. “Pocos teatros tienen tanta actividad como el Cervantes. Apenas tenemos días libres de programación en todo el año. Conciertos de todo tipo, teatro, musicales, y además abierto a la ciudad a actividades de colectivos".

Y le pregunté cómo acabó dedicándose un químico -es licenciado en Ciencias Químicas- a esto de la cultura y el arte. “Bueno, para mí la cultura es el camino. A parte de mi licenciatura en Químicas, también lo soy en Derecho. Fui secretario interventor en los ayuntamientos de Ardales y El Burgo y llevé durante años el área de Cultura de la Diputación y el aula cultural de Sur. Procuro aprender de todo lo que me rodea, el conocimiento es global. No me interesa lo exclusivo, lo particular. Se podría decir que soy un renacentista”.

Volviendo al Festival, este va de éxito en éxito. Dicen que es el mejor en habla española. “Bueno, no creo que sea importante ser el primero. Lo que realmente importa es que el Festival ofrezca las premisas de utilidad, de cercanía y de eficiencia. Es cierto que el eco de nuestro Festival es enorme. Realmente no sé si somos los primeros. Tenemos que relativizar el éxito para luego poder relativizar igualmente el fracaso”. Y Málaga, ¿se vuelca con su Festival? “ La relación de Málaga con el Festival es tan estrecha que se ha convertido en el Festival de los malagueños. El público de Málaga se merece una nota por encima del diez. No lo digo yo, me lo dicen los que vienen de fuera. Es un público único.” Me interesé por los creadores malagueños. “El talento y la creatividad que hay en Málaga son increíbles. Málaga es la ciudad del arte. Puedo presumir como malagueño, del nivel alcanzado por los productores y creativos malagueños”.

Y sin embargo, su procedencia, para quién no lo sepa, es del mundo de la radio.” Me apasiona ese medio. La radio me divierte muchísimo. Trabajé desde muy joven en Radio Juventud y después estuve en tres emisoras distintas, Radio Cadena, Canal Sur y Punto Radio donde estuve haciendo un programa sobre cine”. Pues a lo mejor deberías plantearte volver a ese medio. Con un programa sobre cine. Muchos lo gradeceríamos.”[Risas] Bueno, cuando esté libre de ocupaciones no me importaría”. Pues ya lo saben los responsables de las distintas emisoras de radio de nuestra ciudad. Ahí lo tienen. Quise saber si el cine supera la realidad.” No, para nada. La realidad es la que supera casi siempre la ficción “. Entonces, tenemos Festival de cine para rato. “Estoy convencido de que irá a más. La alfombra roja de nuestro Festival está tejida por la ilusión de todos los malagueños. Y eso no puede fallar”. Dicho queda. Y continuamos la interesante conversación mientras comíamos.

La comida

Uno de los platos Uno de los platos

Uno de los platos

Para no perder un segundo -ya nos habíamos alargado bastante en nuestra charla- Jordi nos abrió una botella de blanco Abadía Retuerta Ledomaine realmente bueno. Una entrada de ensaladilla rusa templada, especial de la casa, y un tartar de gambas de Málaga con tuétano, un plato sabroso que todo el mundo debería probar, nos abrió nuestro recorrido gastronómico mientras continuábamos con nuestra charla. “Málaga ha tenido una evolución trascendental: su oferta cultural. La cultura es un gran motor para el desarrollo de una ciudad, y Málaga ha sabido hacerlo”.

Uno de los platos Uno de los platos

Uno de los platos

Le pregunté hasta qué punto está involucrado nuestro Ayuntamiento en el Festival. “Total. Le estoy muy agradecido a Francisco de la Torre, por su apoyo y la dotación de medios para que podamos realizar nuestra labor. Aún en época de crisis se ha mantenido la ayuda económica. El Festival ha sido una apuesta clara por hacer ciudad”. La misma apuesta que desde la Cosmopolita se había hecho para deleitarnos con su elaborada cocina. En esta ocasión fueron unas ortiguillas de San Pedro y a continuación un elaborado de cebollas con txangurro realmente exquisitos.

Uno de los platos Uno de los platos

Uno de los platos

Para disfrutar de tan extraordinarios platos, tomamos una copa de tinto Capuchina Vieja, selección de bodegas Lara, que nos hizo disfrutar de cada sorbo. ¿Qué cambiarías si estuviese en tu mano?. “[Silencio] Nada. La vida es un conjunto de aciertos y errores y de ahí surge la realidad. No cambio nada, solo me arrepiento de no haber podido dedicar el tiempo suficiente a aquellos que me lo han requerido”. Y como a todos nuestros invitados, le pregunté por un sueño por cumplir. “(Silencio) Sueño con poder seguir trabajando en este proyecto y continuar desarrollando el Festival, en beneficio de la ciudad y, en el futuro, verlo como espectador”.

Pues ahí quedan sus deseos. Ojalá se cumplan. Para finalizar la comida nos fue servido un plato de níscalos de temporada de la sierra de Teruel con patatas. Un verdadero lujo de plato y un tocino de cielo con crema de lima. Mis felicitaciones a todo el equipo de profesionales de la Cosmopolita Malagueña. Una comida que se convirtió en toda una muestra gastronómica.

Los vinos

Blanco: Abadía Retuerta Ledomaine. Vino de Castilla y León, blanco, fresco y de paladar profundo, intenso. Muy recomendable.

Tinto: Capuchina Vieja. Magnífico vino de la denominación de origen Sierras de Málaga. Nos acompañó hasta la sobremesa. Sus toques de sabor a fruta madura dejan un agradable recuerdo.

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