benalmádena

Vuelta a los fogones

Ensalada césar de primer plato, filetes de ternera con champiñón y salsa de pimienta de segundo, y macedonia de postre. Los pasillos de la escuela de hostelería de Benalmádena La Fonda ya huelen a menú recién hecho con la ilusión y las ganas de recuperar el tiempo perdido como ingredientes principales pero con el toque amargo de un retraso de tres meses y medio y un restaurante que previsiblemente no abrirá sus puertas hasta el próximo curso. Los alumnos, ya enfundados en sus trajes de cocina, retomaron ayer el contacto con los fogones después de que el curso arrancara hace apenas una semana. "Teníamos muchas ganas, de hecho se nos ha pasado el día súper rápido, y por suerte todo ha salido muy bien", comenta Sandra Franco, alumna de primer curso de cocina, quien pese a la situación que les ha llevado a iniciar el curso de forma tardía confía en que este salga adelante. "Es una pena que este año apenas vayamos a estudiar tres meses pero estoy segura de que el año que viene nos pondremos las pilas", agregó.

Sandra abandonó sus estudios en la universidad hace dos años para estudiar en La Fonda, incluso dejó varios trabajos por la incompatibilidad que suponía con sus nuevos estudios. Tres años después, asegura que la espera ha merecido la pena solo por la experiencia de haber servido sus primeros platos junto a sus compañeros de cocina. Y es que este año no estarán ante clientes reales ya que el restaurante permanecerá cerrado, igual que ocurrirá en La Cónsula, con lo que lo que cocinen se servirá entre los propios estudiantes. "Los alumnos de primero hemos cocinado para la mitad de los estudiantes de Sala y los de segundo curso de cocina, y estos para la otra mitad de Sala y para los de primero", explica Beatriz Chavez, alumna de primer curso de Cocina, quien agregó que a excepción del pan no han tenido ningún otro problema de proveedor. "Hemos estado muy ilusionados y con las pilas recargadas", señaló.

Por parte de los trabajadores, Carmen Sánchez se congratuló de que los alumnos volvieran por fin a los fogones y del olor propio de una escuela de hostelería que ha permanecido cerrada durante tanto tiempo. No obstante, los problemas persisten pese a la integración de la escuela al Servicio Andaluz de Empleo (SAE) puesto que pese a haber cobrado la primera nómina aún acumulan otras ocho pendientes de pago más dos pagas extras y una semana de marzo que no saben cuándo percibirán. "Acabamos de llegar a un nuevo organismo y nos estamos intentando adaptar lo mejor posible, pero nos preocupa que nadie nos de una fecha para que podamos disfrutar plenamente de esta situación", concluyó.

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