Provincia

El equipo de gobierno tomará las medidas "necesarias" para dirigir los plenos

  • El portavoz del PP apuesta por el desalojo y las multas para mantener el orden

La trifulca que se vivió en el Pleno extraordinario del sábado en el Ayuntamiento de Marbella no ha pasado inadvertida para los grupos políticos del municipio. Las formaciones son conscientes de que la mala imagen que se dio no puede volver a producirse, sobre todo en un Consistorio cuyas sesiones plenarias solían acabar en broncas y altercados cuando gobernaba el Grupo Independiente Liberal. El portavoz del equipo de gobierno, Félix Romero, calificó ayer de "bochornoso" y "burla" la sesión del sábado. El concejal de IU Miguel Díaz censuró las "deplorables actuaciones del Pleno, independientemente de la bancada que procedieran". "Hay que recurrir más a los argumentos y abandonar los insultos", señaló.

En lo que discrepan las formaciones, sin embargo, es en qué medidas hay que adoptar para el bueno desarrollo de las sesiones. El PP apuesta por el palo y la oposición por la zanahoria. Romero aseguró que el equipo de gobierno adoptará "todas las medidas e iniciativas que sean necesarias para que el Pleno se desarrolle dentro de los parámetros que establece la ley y del respeto a las normas más elementales de educación". El portavoz puso de ejemplo el desalojo de los Plenos y las multas coercitivas. "Los grupos minoritarios creen que el Ayuntamiento es un sitio para el lucimiento de sus ediles y no para debatir los problemas de la ciudad", añadió.

La oposición apuesta por garantizar la pluralidad. "La única forma es hacer del Pleno un espacio en el que se puedan presentar las propuestas. El PP en esta segunda legislatura ha terminado con esta forma de hacer política", explicó el edil de IU.

El PSOE pide que no se conculquen los derechos de la oposición ni se coarte su libertad de actuación. "No vamos a aceptar ninguna amenaza pública", aseguró ayer el portavoz socialista, José Bernal, quien lamentó la falta de "talante democrático" del PP.

Por otra parte, el portavoz socialista instó ayer a la regidora de la localidad, Ángeles Muñoz, a mediar en el conflicto laboral de Aquagest, la concesionaria del suministro del agua en la localidad. Un total de 17 empleados han sido despedidos de la empresa en los últimos meses.

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