Ciencia

iMASC, la alternativa a la mascarilla

Mascarilla. Ani Kolleshi/Unsplash Mascarilla.  Ani Kolleshi/Unsplash

Mascarilla. Ani Kolleshi/Unsplash

Cada vez son más las iniciativas que surgen como alternativa a las mascarillas ‘tradicionales’, y es que, ante la obligatoriedad de llevarlas para prevenir la expansión del coronavirus en todo el mundo, los investigadores se afanan en crear nuevas alternativas más cómodas pero con el mismo grado de protección.

Es el caso de un equipo de bioingenieros y expertos clínicos  del Hospital Brigham and Women's y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), que, ante las escasez de mascarillas N95 en Estados Unidos, ha desarrollado una solución nueva y sostenible para que sus trabajadores tengan protección frente a la pandemia. 

Hecho de materiales esterilizables y conocido como la iMASC, aún se encuentra en fase de prototipo, pero los primeros resultados sugieren que el sistema iMASC podría ajustarse a caras de diferentes tamaños y formas y esterilizarse para su reutilización. 

Una alternativa a la falta de EPIS

Los resultados preliminares se han publicado en el British Medical Journal Open. "Como muchos de nuestros colegas, cuando nos enteramos de la escasez de equipos de protección personal, quisimos ayudar. Pensamos que un enfoque que podría ser útil sería desarrollar un sistema de máscara que pudiera esterilizarse fácilmente de muchas maneras diferentes y reutilizarse", explica el autor, Giovanni Traverso, médico gastroenterólogo e ingeniero biomédico en la  División de Gastroenterología en Brigham y Departamento de Ingeniería Mecánica en MIT.

iMASC. iMASC.

iMASC.

Los científicos han usado un tipo de silicona líquida (la misma que se usa en las máscaras para administrar anestesia y otros dispositivos médicos) para darle forma y dos filtros reemplazables evitan que entren partículas sólidas.

También usaron técnicas de modelado 3D para ver cómo la mascarilla podría adaptarse a caras de todas las formas y tamaños. De los 20 participantes del estudio, el 60% dijo que estaba dispuesto a usar el sistema iMASC en lugar de una mascarilla quirúrgica y el 20% dijo que no tenía preferencia. Además, el 25% dijo que prefería el sistema iMASC sobre una mascarilla N95, mientras que el 60% no tenía preferencia.

"Queríamos crear una máscara que pudiera esterilizarse y reutilizarse fácilmente por varias razones. Esto no solo es importante debido a interrupciones en la cadena de suministro, sino que también las máscaras desechables, guantes y otros EPIS pueden causar una enorme cantidad de basura", comenta uno de los ingenieros de investigación del laboratorio.

Aunque los autores reconocen que su estudio tiene varias limitaciones, ya que este se hizo solo entre un pequeño número de personas y en una sola institución, estos apuntan que “las modificaciones del sistema de filtro y las correas elásticas probablemente mejorarían el ajuste y la robustez de la máscara. Y la producción a gran escala requerirá un mayor control de calidad de los componentes del filtro”.

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