Semana Santa

Esplendor cofrade

  • El Silencio y la Columna, protagonistas en una gran jornada

El Miércoles Santo deparó en Ronda la salida procesional de dos de sus hermandades más populares: la de Nuestro Padre Jesús en la Columna y María Santísima de la Esperanza y la del Cristo de la Sangre y Nuestra Señora del Mayor Dolor. La primera en salir a las calles rondeñas fue la hermandad de la Columna, que cuenta con un gran arraigo en la barriada de San Cristóbal, desde cuya iglesia inicia su recorrido. Gracias al buen tiempo reinante, los aledaños del templo registraron una gran aglomeración de fieles y curiosos, tanto rondeños como llegados de fuera, para presenciar el momento de la salida de las dos imágenes, portadas por horquilleros. No obstante, el pasado año las previsiones de lluvia, que finalmente no se terminaron cumpliendo, impidieron el desfile, por lo que la expectación era aún mayor entre el público tras la decepción de entonces.

Esta agrupación es una de las más multitudinarias de las que componen la Semana de Pasión rondeña, con alrededor de 1.250 hermanos y 750 nazarenos. Especialmente numerosa es la comitiva que acompaña a la Virgen de la Esperanza, conocida como la Novia de Ronda y que protagonizó uno de los momentos más emocionantes de la procesión al recibir en el momento de su salida una lluvia de pétalos desde un balcón.

También sin salir el pasado año se quedó la segunda hermandad en procesionar, la del Cristo de la Sangre y Nuestra Señora del Mayor Dolor, conocida por todos los rondeños como el Silencio. Y es que el desfile completa su recorrido sin música, tan solo con el rítmico retumbar de un tambor y el sonido que producen las cadenas que arrastran en sus pies muchos penitentes, algunos de los cuales van descalzos. Este año, como novedad, también acompañó a las imágenes una agrupación de canto gregoriano, que tradicionalmente solo cantaba en el interior de la iglesia en el momento de la salida. Ello lo convierte sin duda en el más sobrecogedor de cuantos tienen lugar en la Semana Santa de la ciudad del Tajo. Entre sus momentos cumbres destaca el de su salida, desde la Colegiata de Santa María la Mayor, cuando el fiscal de la agrupación indica el momento de la salida golpeando tres veces la Puerta del Silencio del templo y uno de los horquilleros del Cristo proclama "ahora empieza", en referencia al desfile del próximo año. Su paso por la calle Armiñán y el Puente Nuevo, con el alumbrado público apagado a su paso, también es otro de los momentos más esperados cada año.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios