Semana Santa

Sensaciones tan opuestas

La lluvia volvió ayer a ser la gran protagonista en las comarcas de Ronda y Antequera. El Jueves Santo, uno de los días más esperado por los cofrades en la capital de la Serranía, tuvo un sabor amargo. La Hermandad del Ecce-Homo se vio obligada a suspender su estación de penitencia momentos antes de su salida, en torno a las 19:30, debido a la lluvia. Este desfile es cada año uno de los más espectaculares en la ciudad del Tajo debido a la participación de la Legión, aunque sus miembros portaron al Cristo de la Buena Muerte por buena parte del casco histórico hasta llegar al parque de la Alameda del Tajo. Además, como deferencia a los fieles que aguardan la salida, se abrió la lona que cobijaban a las imágenes. Por su parte, la Vera+Cruz tomó la decisión de procesionar sin sus imágenes titulares, después de retrasar la salida una hora. Se trata de la primera vez en la historia de la Semana Santa de Ronda en la que se da este hecho. En este caso, el principal atractivo era poder ver al preso rondeño cuya liberación ha apadrinado esta hermandad, aunque no salió del anonimato durante su recorrido.

En Antequera no pudo ser. El agua dejó sin procesiones el Jueves Santo, aunque los rayos de sol que llegaron a entrar por las ventanas de las iglesias que acogen a las dos cofradías que tenían previsto hacer estación de penitencia daba algunas esperanzas a sus hermanos. Finalmente, tanto Consuelo como Dolores tomaban la decisión de no salir a la calle y quedarse en sus templos ante la previsión de lluvia. Y tomaron la decisión correcta. Pocos minutos después de haberla anunciado el agua volvía a hacer acto de presencia sobre la ciudad del Torcal, dejando así una jornada marcada por las lágrimas de los cofrades que había puesto toda su ilusión en sacar a su cofradía para hacer estación de penitencia.

En el resto de los municipios las cofradías procesionaron a sus imágenes sin problemas al cierre de esta edición. En Vélez-Málaga gran expectación en Fray Julián Marcos por ver el manto de flores de la Virgen de la Esperanza. Como cada cuatro años luce esta obra elaborada por los propios hermanos gracias las donaciones que han realizado los propios veleños. Ayer cambió su verde dorado por los claves blancos, amarillos y rosas que estuvieron colocados con exquisito gusto. Tres coronas para una Virgen majestuosa. En sus manos, un nuevo pañuelo. Una estética lució también el trono de El Pobre que estrenaba faldón y las fundas burdeos que cubren los varales. Desde San Juan, los primeros en salir fueron los Estudiantes que este año han concentrado sus esfuerzos en remodelar todos los estandartes que se han preparado sobre terciopelo marrón rematados en plata. El saetero Sergi Pérez El Cindidi le llevó el Padre Nuestro por colombianas. Y cuando ya sonaba el Gaudeamus Igitur por las calle veleñas, la Humilidad y la Paz salían para recorrer el centro histórico. La Virgen con su trono completo de talla en madera con los ángeles que portan los arbotantes y el baquetón inferior. Estrenó el guión bordado en hilo de oro y barra de plata. También se pudo ver culminado el trono de Jesús El Rico que amplía sus dimensiones tanto a lo ancho como a lo largo. La Virgen de la Piedad, lució a su paso por Las Tiendas. A media tarde, desde el Paseo Nuevo, Nuestro Padre Jesús del Gran Poder en su Tercera Caída y María Santísima de la Amargura llenaban de solemnidad el Jueves Santo cuando encaraban calle Sevilla para asomarse a la plaza de la Constitución.

La noche del Jueves Santo se llenó de fervor religioso en Benalmádena pueblo. A las 20:00 de la tarde comenzó la procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores, las dos tallas más antiguas de esta localidad costasoleña. Como es habitual los dos tronos realizaron su estación de penitencia por las calles más conocidas del pueblo, esta vez acompañados por la Banda de Cornetas y Tambores de La Redención de Arroyo de la Miel y la Asociación Viva la Música de Torrox. Además, cada imagen fue portada por unos cuarenta hombres de trono.

También Fuengirola se llenó de olor a incienso. Dos cofradías procesionaron por el centro de la localidad, en este caso la Cofradía Fusionada de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna con la Virgen de la Amargura y la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de Pasión y María Santísima de la Esperanza. Las dos estaciones penitenciales partieron de sus casas de hermandad respectivas para realizar un recorrido oficial que tuvo su momento culmen en la plaza de La Constitución. Además, este año el Jueves Santo fuengiroleño fue aún más especial si cabe, pues se contó con la presencia del obispo de Málaga, don Jesús Catalá. En Mijas se esperaba con especial ilusión la procesión de la Hermandad del Dulce Nombre de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de los Dolores y San Juan Bautista, ya que el año pasado no se celebró la estación penitencial. La marcha arrancó desde la parroquia de la Inmaculada Concepción de La Muralla, aunque este año, como novedad principal, el recorrido volvió a ser el tradicional, por lo que se llegó hasta el Barrio de Santana. La Virgen también lució un corazón con siete puñales de plata donado por la agrupación juvenil de la Cofradía.

En Marbella fueron dos las hermandades que salieron en procesión. La más madrugadora fue la del Calvario, que partió a las 18:00 desde la ermita del mismo nombre. Dos horas más tarde partió la Hermandad del Cristo del Amor en un multitudinario cortejo formado por tres tronos. En mitad del recorrido se liberaron a dos presos, A. C. S. y S. P. G., ambos de 30 años. En Estepona salió la Hermandad del Santo Cristo del Amor y Nuestra Señora de la Esperanza, que no pudo concluir el recorrido a causa de la lluvia.

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