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Sociedad

Sanidad repartirá un millón de test rápidos y aislará a los positivos

Pedro Sánchez, durante su reunión por videoconferencia con los presidentes autonómicos. Pedro Sánchez, durante su reunión por videoconferencia con los presidentes autonómicos.

Pedro Sánchez, durante su reunión por videoconferencia con los presidentes autonómicos.

El Gobierno dará un giro a la gestión de la crisis sanitaria generada por el coronavirus. Con las cifras del contención de la epidemia en avance, Pedro Sánchez avanzó ayer a los presidentes autonómicos en su reunión por videoconferencia que repartirá un millón de test rápidos entre las regiones para empezar a ampliar el control a un mayor porcentaje de población. España se encamina así hacia un modelo de contención del virus que ha reportado éxitos en otros países, como Corea del Sur.

Este cambio en la gestión coincide con el aplanamiento de la curva que se observa ya en los datos que cada día ofrece el Ministerio de Sanidad. El número de fallecimientos el sábado, 674, es el más bajo de la semana y la expansión del virus ha crecido en un 4,8%, con unos 6.023 nuevos casos, casi mil menos que ayer. El número de muertos ascendía ayer a 12.418, mientras que la cifra de infectados registrados es ya de 130.759.

Con estos números, el presidente del Gobierno solicitó a los 17 jefes de ejecutivos autonómicos y de las ciudades autónomas que le faciliten a la Administración central una lista con inmuebles públicos y privados que servirán para alojar a los ciudadanos que den positivo en estos test y sean asintomáticos o tengan síntomas leves. El objetivo de esta iniciativa es evitar que la expansión del virus continúe, por lo que se contempla incluso solicitar a los contactos de estos casos positivos que también se mantengan en aislamiento.

"En todos los escenarios que nos planteamos, hay que garantizar que los casos con síntomas leves están aislados", reveló ayer la directora adjunta del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, María José Sierra, en alusión a la petición de Sánchez a los presidentes autonómicos. La sustituta de Fernando Simón, en cuarentena tras haber dado positivo en SARS-CoV-2, reconoció que no siempre es posible establecer el aislamiento en un domicilio, por lo que se estudia habilitar estos edificios para alojar a esas personas.

Las autonomías deben enviar el listado de infraestructuras al Gobierno antes del Viernes Santo, 10 de abril. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, explicó que se trata de un escenario entre los varios que tiene previstos el Gobierno para aquellos ciudadanos que quieran aislarse fuera de sus domicilios. Esto, combinado con el mayor control de la población, permitirá poner en marcha el "desescalado" de las medidas de confinamiento, teniendo presente "el respeto a libertades y derechos", dijo Illa. María José Sierra añadió que estas medidas son algunas de las que "nos van a permitir pasar de contener el virus" al proceso de transición, que debe ir acompañado de la generalización de pruebas a la población a la que aspira el Gobierno, una vez que superada la polémica de los test fallidos.

El objetivo último es garantizar la detección precoz de los casos de coronavirus que sigan registrándose en el proceso de mitigación. El titular de Sanidad garantizó que los test rápidos deben llegar a las regiones, como muy tarde, esta mañana. A Andalucía deben llegar 130.800 unidades y es la tercera región con mayor cantidad tras Madrid (206.400) y Cataluña (180.000). La intención es que sirvan para hacer un "cribado rápido" en sectores con "incidencia alta", es decir, profesionales sanitarios y trabajadores de residencias de mayores. Además, las pruebas que se quieren generalizar son las PCR, que son más certeras, aunque más lentas. Actualmente se hacen entre 15.000 y 20.000 pruebas diarias en todo el país.

El objetivo es aumentar la producción de estas pruebas y los kits que se necesitan para recoger las muestras. Esto, junto con el millón de test prometido por Sánchez, cambiará el paradigma de la lucha contra el virus. No obstante, estas pruebas de detección rápida serán un complemento de las PCR, ya que su fiabilidad es el 80% para aquellos pacientes que lleven una semana infectados y sólo del 64% si se acaban de iniciar los síntomas. Se trata de la elección realizada por el Instituto de Salud Carlos III tras probar 70 modelos.

El resultado del aumento de los test para detectar casos con la mayor precocidad posible se combinará con los datos de los pacientes que han superado el virus. Con esta información, la Administración estatal está preparando ya un "estudio de seroprevalencia" que servirá para poder tomar decisiones sobre cómo gestionar la salida de la crisis sanitaria. En ello trabaja el Ministerio de Sanidad de la mano del Instituto de Salud Carlos III y el Instituto Nacional de Estadística. No obstante, todavía hay dudas científicas sobre la posibilidad de que una persona quede inmunizada una vez que supera la enfermedad y el tiempo que lo está. Según la portavoz del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, los estudios que se están publicando estos días revelan que las personas que se curan "quedan inmunizadas durante un periodo de tiempo importante".

El tiempo de inmunidad que conceden los anticuerpos generados tras superar el Covid-19 será fundamental en la gestión futura de esta crisis, pues de ese periodo dependerá las posibilidades de expansión del virus en las próximas oleadas que se le presuponen. La experta aludió a publicaciones recientes que indican que el 15% de la población española podría haber pasado ya el virus, lo que haría posible generar la llamada inmunidad de grupo, que permitiría al país resistir mejor un nuevo brote. Por eso el Gobierno quiere tener el máximo de información posible. 

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