Sociedad

Las lecciones que deja la pandemia del coronavirus para afrontar las crisis medioambientales

  • Propuestas de los especialistas para aprovechar los efectos del confinamiento en la mejora del medio ambiente 

La preocupación ambiental sigue latente en la crisis del coronavirus. La preocupación ambiental sigue latente en la crisis del coronavirus.

La preocupación ambiental sigue latente en la crisis del coronavirus.

El confinamiento que vivimos en muchas regiones del mundo para luchar contra la pandemia de la Covid-19, considerado uno de los mayores desastres globales desde la II Guerra Mundial, está teniendo algunos efectos sobre el medio ambiente que, en opinión de los expertos, "invitan a reflexionar".

La reducción de la actividad económica y de los desplazamientos asociada a las medidas adoptadas para reducir los contagios está produciendo mejoras en la contaminación local y en las emisiones de CO2.

Según el experto Pedro Linares, profesor de Industrial de la Universidad de Comillas, "al observar la actividad económica y la renta per cápita se llega a la conclusión de que la mayoría son destinadas a actividades en las que la emisión de CO2 es elevada".

El transporte

En España, además, el confinamiento se nota especialmente porque el principal sector emisor de CO2 y de otros contaminantes atmosféricos es el transporte, ya que produce el 27% del dióxido de carbono y es responsable en un 80% de los daños de los contaminantes atmosféricos en las ciudades. Según datos aportados por el investigador, la demanda de combustibles de automoción ha caído un 40% y los de aviación en un 64%. 

A partir de aquí, Pedro Linares señala que es importante tener en cuenta que la reducción de los impactos ambientales tiene lugar a escalas temporales distintas:

  • En el caso de la contaminación local, los efectos de la reducción de emisiones son casi inmediatos.
  • Los efectos de la disminución de CO2 los observaremos de forma mucho más mitigada porque lo importante no es la emisión puntual, sino su acumulación en la atmósfera. Como la molécula de CO2 tarda 200 años en degradarse, todos los cambios en la concentración son muy lentos y sujetos a mucha inercia.

Cada vez más voces reflexionan sobre los paralelismos entre las respuestas a las crisis. Aunque influye que el confinamiento y los sacrificios asociados sean en este caso algo temporal, los cambios de comportamiento necesarios para luchar contra el cambio climático serían permanentes.

Medidas y cambios en la salida de la crisis

Según el profesor universitario, existen tres líneas de propuestas para convertir la crisis en una oportunidad:

  • Aplicación de parámetros verdes en la recuperación de las inversiones tras la crisis: invirtiendo en eficiencia energética, sustituyendo combustibles fósiles por renovables.
  • Modificación de nuestros comportamientos, manteniendo tasas bajas de movilidad para un mismo nivel de actividad económica.
  • Fomento de cambios en las dinámicas de polarización política. Para la sociedad civil, esta crisis puede impulsar el espíritu colectivo que tanto necesitamos.

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