Las Ventas | Vigésimo octava corrida de la Feria de San Isidro Eugenio de Mora triunfa y cae herido Sebastián Ritter

  • El toledano corta una merecida oreja por una faena con ligazón y temple

  • El colombiano sufre una cornada grave en el gemelo derecho

Eugenio de Mora, en la vuelta al ruedo con el triunfo conseguido. Eugenio de Mora, en la vuelta al ruedo con el triunfo conseguido.

Eugenio de Mora, en la vuelta al ruedo con el triunfo conseguido. / Fernando Villar / Efe

La vigésimo octava isidril despertó poca expectación y hubo casi media entrada. Eugenio de Mora, Sebastián Ritter y Francisco José Espada se enfrentaron a una corrida de El Ventorrillo, cinqueña, de feas hechuras y mal juego en su conjunto, destacando el sexto toro. Lo más duro fue una cornada grave a Ritter en la pierna derecha en un espectáculo que se cerró con el triunfo de Eugenio de Mora, quien cortó una merecida oreja al que cerró plaza, que lidió por su compañero herido.

Ante ese sexto, con clase y movilidad, Eugenio de Mora, con quietud, estructuró una buena faena, dando distancia al astado, con nobleza y movilidad. El toledano, con ligazón y temple, adelantando la muleta, embarcó al animal para trazar pases largos en tres series diestras que fueron ovacionadas con intensidad. Brilló en otra, de mano baja. Con la izquierda, también surgieron naturales de bello trazo. En la suerte suprema mató de una gran estocada tanto por ejecución como por colocación.

Eugenio de Mora, ante el primero, uno de los toros más peligrosos de esta feria, estuvo bien. El astado, cuesta arriba, brusco e incierto era una prueba de fuego. El toledano, con oficio, ni se arrugó ni se ahogó ante el galafate, siempre buscando el bulto. Concretó un buen trasteo, pero falló con los aceros.

El diestro madrileño Francisco José Espada dejó una buena impresión en su lote

El cuarto, un mastodonte de ¡607 kilos! acometió con guasa. Sebastián Ritter, en su quite correspondiente, se marcó unas chicuelinas y cayó delante del astado que le propinó una cornada en el gemelo de la pierna derecha. Eugenio de Mora se mostró sumamente solvente, tapando la cara al animal que nunca se entregó y logrando muletazos muy estimables especialmente con la diestra.

Sebastián Ritter, en el único que pudo lidiar, lanceó a pies juntos y realizó un faena larga para limar asperezas a un castaño bien armado y cariavacado, suelto en los primeros tercios y que en la muleta ofreció buenas embestidas por el pitón izquierdo, que aprovechó el diestro colombiano, quien precisó tras una estocada corta de tres descabellos. Todo quedó en una fuerte ovación.

Francisco José Espada dejó una buena impresión. Ante su primero se lució en el recibo con el capote, realizó una labor correcta ante el castaño tercero, cuesta arriba, manejable, sin clase y a menos. El diestro logró lo mejor en un par de tandas diestras dentro de una labor entonada y anduvo desacertado con el verduguillo tras media estocada.

Por la cornada de Ritter se corrió turno y Francisco José Espada lidió al quinto con quietud y toreo ceñido a un toro sin franqueza. Faena desigual que comenzó con estatuarios y en la que lo mejor llegó con la diestra, con muletazos suaves. No rubricó adecuadamente con los aceros.

De nuevo, las dos caras de la Fiesta:el drama con la cornada al colombiano Sebastián Ritter y el triunfo de Eugenio de Mora envolvieron otro espectáculo de la Feria de San Isidro 2019.

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