Fraport Skyliners-Unicaja

En tobogán al Top 16

  • El Unicaja gana en Frankfurt un partido con muchas alternativas y lacrado por Milosavljevic

  • Ganaba por 18 pùntos en el tercer cuarto pero se complicó de nuevo

Brian Roberts bota el balón ante Clark. Brian Roberts bota el balón ante Clark.

Brian Roberts bota el balón ante Clark. / @skyliners

Frankfurt, una de las capitales económicas del continente, testificó el pase del Unicaja al Top 16 de la Euroliga. Es matemático con tres jornadas de antelación y el segundo puesto está casi asegurado. Se jugará el primero ante el Unics, aunque es relativa la importancia. En este tramo de competición viene genial ganar (78-84), pero hay que progresar como equipo. Deja Alemania con sensaciones contradictorias el Unicaja, dentro de un contexto de un partido que no motivaba excesivamente.

Alternó el Unicaja momentos muy brillantes durante los 40 minutos con otros muy oscuros. ¿Con qué quedarse? Gran partido de Milosavljevic, momentos ofensivos excelsos sin Jaime Fernández, buenas circulaciones de balón, dominio del rebote. En el otro lado, defensas laxas, sobre todo en el 1x1, desconexiones inexplicables. Un partido que se gana por 18 puntos en el tercer cuarto, tras 15 minutos de gran baloncesto, no puede jugarse a cara o cruz en el minuto final. Pasó en Turín, hubo prórroga entonces. En Frankfurt la evitó Milosavljevic.

Sasu Salin bota el balón. Sasu Salin bota el balón.

Sasu Salin bota el balón. / Skyliners

Fue un partido convertido en un tobogán, del minuto 1 al 40. El equipo alemán es un punto anárquico y se convirtió el partido en una lotería. El Unicaja sólo lo controló en algunos tramos. Ya hubo un primer cuarto con numerosos cambios en el liderato. Los malagueños Unicaja salieron serios, con Waczynski de ejecutor del ataque e ideas claras (8-14), pero rápidamente gripó ante el animoso equipo alemán, lo que sería una constante. Clark y Robertson empezaron a dividir la defensa cajista, más frágil cuando Lessort salía del campo. La entrada de Pablo Sánchez por Roberts no ayudó a estabilizar al equipo. El joven canterano salió en una situación en la que el Skyliners estaba con confianza alta y pegó un estirón (28-18). Poco a poco recompuso el equipo Casimiro.

Igual que había encajado un parcial de 17-2 (de 8-14 a 25-16), ahora el Unicaja subía la apuesta y enlazaría un espectacular 0-21. Se alternaron buenas defensas propias con errores alemanes en alguna situación clara de tiro. Pero el Unicaja empezó a fluir de manera exquisita en ataque. En cinco minutos había pasado del sufrimiento al placer, sin transición, el cuadro de Casimiro. Muy importante el papel defensivo de Milosavljevic. Verle arrastrarse por el suelo con mucha fe en un balón casi imposible tras arrebatarle la posesión al rival en un partido que no invitaba al derroche muestra un camino claro, por dónde debe ir el progreso del Unicaja. Con esa actitud se mejorará más.

En estos minutos de enorme baloncesto de ataque había grandes circulaciones de bola. Carlos Suárez repartía juego desde el poste bajo con criterio. Un triple de Dani Díez después de que el balón pasara por todas las manos en pocos segundos retrataba ese momento excelso de juego ofensivo que se atravesaba. Eso, sin el plus que supone el actual Jaime Fernández generando desde el bote. Ayudaba el dominio nítido del rebote (8-17 al descanso) para correr. El Skyliners bajaba su quinteto para crear problemas al Unicaja (sólo dispone de tres jugadores de más de dos metros), pero por contra padecía también.

Waczynski se prepara para lanzar. Waczynski se prepara para lanzar.

Waczynski se prepara para lanzar. / Skyliners

Todo parecía rodado para el Unicaja, con un buen relevo inicial de Milosavljevic a Roberts en la posición de base. Le acompañaban Salin y Waczynski, una combinación inusual en pista. Se disparaba hasta los 18 puntos la renta a favor del Unicaja (43-61), que seguía compartiendo bien el balón, con seguridad. Pero la energía de Clarance, joven exterior sueco de 20 años, encendió una chispa en el partido que al equipo de Casimiro le consumía y al Skyliners le agrandaba.

Fueron minutos caóticos del Unicaja, metido en un tobogán de sensaciones durante todo el partido. Secuencias brillantes daban paso a otras de descontrol. No puede depender el Unicaja de su ataque tanto. Defiende mejor cuando mejor ataca el equipo de Casimiro. Y la solidez debe conseguirse a la inversa.Una buena salida en el último cuarto con Shermadini de protagonista (58-69) llevó a otro mometo de anarquía, donde reinaba Haynes ante la concatenación de malas decisiones de Brian Roberts. Le machacaba su par y en ataque no aportaba clarividencia, abusando del bote. Haynes colocaba a su equipo a dos puntos (70-72) tras una penetración poderosa. Poco después empataba el mismo jugador canadiense. Casimiro optaba por simultanear a Wiltjer y Suárez.

Apareció Milosavljevic (más bien, continuó) para sentenciar un partido. Una buena penetración acabada en bombita. Y un triple desde la esquina que empezó en la opuesta con un pase de Suárez, siguió con una muy buena asistencia de Wiltjer para el serbio. Los dos triples posteriores del Skyliners no entraron y ahí murió el partido y llegó el pase matemático al Top 16. Ahí habrá que ser más consistentes para amasar victorias.

Consulte aquí las estadísticas del partido.

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