unicaja Diferente bastón, misma estructura

  • La plantilla repetirá la fórmula de tres aleros y tres pívots, que ya se usó en la campaña anterior

  • Luis Casimiro ya la utilizó en anteriores etapas

Dragan Milosavljevic y Adam Waczynski, en un entrenamiento.

Dragan Milosavljevic y Adam Waczynski, en un entrenamiento. / acb media

Hace 12 meses la bienvenida de la Euroliga obligaba en el Unicaja a replantearse su postura en materia deportiva y económica. Una ampliación de presupuesto que tuvo continuidad en un movimiento idéntico en la plantilla, que se alargó hasta los 14 componentes. Un esfuerzo para combatir un vasto calendario. Con la permuta a la Eurocup se pensaba que en ciertos planteamientos se desandarían algunos pasos para volver a los esquemas más tradicionales. Sin embargo, aunque el bastón es diferente, la estructura se repetirá en la nueva plantilla.

El cambio más trascendente es que se reducirá a 12 jugadores, suficientes, salvo imprevisto inoportuno, para afrontar una hoja de ruta más liviana. No obstante, hay fórmulas que volverán a usarse. Como todo hace indicar, el manchego dispondrá de tres aleros y los mismos pívots, una vía en la que él tiene una significativa responsabilidad. Un esqueleto que viene frecuentando en sus equipos antes de regresar a Málaga.

El trío de treses dejó conclusiones ambiguas tras echar el cierre al curso. Individualmente puso piedras a la continuidad de los aleros, aunque colectivamente el equipo siempre tuvo a uno en un estado óptimo. Plaza optaba por dejar a uno fuera de la rotación, lo que dificultaba una progresión constante. A nivel de grupo, se creó una competitividad que permitió que el nivel en la posición no se resintiese. Queda por ver la gestión que hace el nuevo entrenador de la cuestión.

Se espera un paso adelante de Milosavljevic, con capacidad para coger galones, como ya hiciera en anteriores etapas de su trayectoria. Con recursos adelante y con capacidades atrás, debe reclamar más protagonismo tras un año de acople a la ciudad y al equipo. Díez, que puntualmente puede ser utilizado como cuatro, tiene que ampliar su catálogo. En los últimos meses entrenaba con Ndong para adquirir facultades en el poste bajo, donde puede producir. Luego está Waczynski, el que mejor rendimiento ofreció. Siguió con su progresión y abandonó esa bidimensionalidad con la que aterrizó desde el Obradoiro. De los tres es el que puede caer más al escolta, algo que hizo en algunos tramos, especialmente en algunas lesiones de Nedovic. Él se considera un dos y medio, una indefinición que puede provocar que se solape con Salin en algunos contextos ya que ninguno posee virtudes en la creación de juego -el polaco avanzó un poco en esto-, destacando ambos en la finalización.

En definitiva, cada uno debe coger un trozo del protagonismo que deja la marcha del genio de Nova Varos, absoluto epicentro en el pasado reciente. Casimiro ya trabajó con una disposición similar en las islas, con Eriksson -también actuó como dos-, Rabaseda y Paulí luchando por minutos, consiguiendo que todos aportaran su grano en favor del impulso colectivo, además sin detener su crecimiento.

En los pívots Casimiro confirmó que contará con otro trío. Shermadini, Okouo y un tercero por llegar, que responde a un perfil más físico, de más músculo, algo de lo que carece la actual pintura. Casimiro dispuso de este armazón en Gran Canaria en las dos últimas temporadas y le satisfizo para calcarlo. Supo dar la cuerda necesaria a cada uno para que no perdieran el hambre por demandar minutos. De ello pecó Plaza con el canterano congoleño, en el ostracismo. El entrenador de Vilamayor de Calatrava le prometió espacio si se lo ganaba en un acto el pasado lunes. "Por ahora es de salida, pero conmigo los roles son cambiantes. Tiene un trabajo delante de él motivante", comentó de Okouo, que en 2019 finaliza contrato. Su trabajo con jóvenes grandes como Fischer o Pasecnicks tuvo réditos, queda por ver qué resultado saca del de Brazzaville, que demostró valía en ciertos contextos cuando dispuso de oportunidades. Una nueva plantilla diferente, a priori de menos potencial, pero con puntos tangentes con la última. Casimiro confía en el camino que se tomó hace un verano.

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