Unicaja

El Unicaja tumba otra vez al Barcelona (80-78)

  • Alberto Díaz sacó una falta en ataque a Víctor Claver que era el empate

  • Extraordinario Carlos Suárez (12 puntos, nueve rebotes y ocho asistencias)

Carlos Suárez celebra una canasta. Carlos Suárez celebra una canasta.

Carlos Suárez celebra una canasta. / ACB Photo

El Unicaja consiguió una magnífica victoria (80-78) ante el Barcelona que le permite seguir en la carrera por la cuarta plaza y fortificar la quinta posición. Gran partido de baloncesto. El Unicaja tuvo que volver a ganar el partido tras llegar con 17 puntos de renta al descanso, pero mostró personalidad para sacar adelante el duelo. Extraordinario partido de Carlos Suárez, que coqueteó con el triple doble (12 puntos, nueve rebotes y ocho asistencias) y magistral Alberto Díaz le sacó una falta a Víctor Claver cuando el valenciano lanzaba para empatar.

El comienzo del partido no hacía presagiar lo que vendría después. Espeso en ataque el Unicaja, le costaba generar no ya puntos sino un tiro cómodo al equipo malagueño. Ha progresado el Barcelona respecto al equipo que ha ganado repetidamente el bloque de Joan Plaza y mandaba por 3-11 cuando el técnico cajista pedía tiempo muerto. Empezó la mutación con la salida a pista de Alberto Díaz y Carlos Suárez, la línea de flotación del equipo, el corazón del Unicaja. Perdía 9-16 y la tortilla se volvería con un parcial de 17-0 (17-16 al final del primer cuarto).

Suárez engrasó el juego ofensivo del equipo repartiendo bolas desde el poste alto. Parecía Sabonis padre (Domas tampoco desmerece) o Marc Gasol. Es un buen pasador el capitán cajista, pero al descanso había batido ya el récord de asistencias en más de 300 partidos de verde (siete). También hizo algún costa a costa para repartir. Alberto Díaz había subido el nivel defensivo y Salin encontraba espacio para soltar su muñeca.

En esos momentos de brillantez, dos jugadores del fondo de la rotación con buena aportación. Livio Jean-Charles rebañó canastas y se pegó bien en defensa sin descuidar el rebote. Igualmente, Milosavljevic, aunque el tiro exterior se le resista, corría bien la pista para conseguir puntos y estar muy activo en defensa (+24 era su parcial con él en pista al descanso). Los 17 puntos de renta al final del primer tiempo (43-26) daban tranquilidad y reflejaban que se había defendido a alto nivel, que se había cortocircuitado a Heurtel (cero puntos en 16 minutos) y el público lo reconocía con una cerrada ovación.

La previsible reacción del Barcelona llegaba rápido. El grueso de la ventaja se había evaporado en cinco minutos. Empezó a carburar Heurtel en la anotación. Nedovic alternó dos canastones con decisiones erráticas, había perdido el ritmo del partido McCallum y el parcial era de 4-17 para abrir completamente el partido de nuevo (47-43). La gestión de la ventaja, importante, había sido errática por el bando malagueño. Era obvio que el rival reaccionaría y que tenía armas y actitud para conseguirlo. Pesic ha dotado al equipo de espíritu más combativo y el Unicaja tenía una prueba tras haberse visto con el partido bien encauzado.

El Barcelona había recuperado la batuta del partido y la confianza había inundado a sus jugadores. Oriola hacía daño con un dos más uno y un tiro exterior y antes del último acto el Unicaja y el Barcelona empataban (55-55) en el marcador. Demasiado rápido se había perdido la ventaja.

Costaba mucho anotar, las defensas habían subido el pistón y se cotizaban a precio de oro. Tomic daba ventaja al Barcelona (59-61) pero el Unicaja repelía con dos triplazos de Salin y Alberto Díaz, este último denotando el nivel de confianza que tiene el base malagueño. No había tirado ninguno y lo lanzó en transición tras un rebote (65-61). Pero triples de Claver y Jackson rápidamente igualaban el encuentro con tiros de tres. Y se había calentado el asunto porque Nedovic metía otro. Y otro de Koponen (70-70). El serbio encontraba una vía de agua para dejar un mate solo a Augustine, Tomic fallaba y pegaba duro Waczynski con un triple tras asistencia de Nedovic, de nuevo (75-70).

Se entraba en el minuto final con igualdad casi extrema (76-75), metió Suárez tras una jugada de pillo y empató Claver con un triple (78-78). El valenciano ofrece su máxima expresión con Pesic. En el ataque del Unicaja Nedovic erró tras una penetración (pudo haber falta) y Augustine palmeó a falta de 12.9 segundos. Y Alberto Díaz ganó el partido sacándole una falta de ataque a Víctor Claver cuando el valenciano anotaba para empatar.

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