Unicaja

Vuelve el casi (88-89)

  • Un gran Unicaja exige al Madrid lo máximo y falla con el estoque en el último minuto

  • Nedovic (25 puntos tras un recital en el primer tiempo) tuvo el tiro de la victoria

  • El mejor McCallum (20 puntos)

McCallum desborda a un rival. McCallum desborda a un rival.

McCallum desborda a un rival. / ACB Photo

El Unicaja le exigió al Madrid cerca de su tope, pero se acabó derrumbando en el último minuto (88-89). Plaza cargó, de manera inusual en él, contra los colegiados. Es cierto que sorprendió la designación del trío, varios escalones lejos del top nacional y en algún caso con inexperiencia. Varias protestas de jugadores del Madrid hubieran sido técnicas con otros jueces. También hubo varias decisiones dudosas en los minutos finales, aunque la queja de Plaza iba más por el poder/dejar jugar. Y el torpedo iba hacia las altas esferas. Es cierto igualmente que Nedovic tuvo dos tiros libres a 12 segundos en una jugada bastante dudosa. Estaba caliente con el arbitraje el técnico cajista, también el Carpena. Despidió a Conde, Araña y Padrós con bronca.

El arbitraje está ahí, pero también cometió errores el equipo malagueño en esos últimos 60 segundos. Nedovic mandó a la grada un pase cuando su equipo ganaba por dos y atacaba para casi sentenciar. Se realizó una defensa cándida, dejando a un Causeur iluminado que entrara con su mano izquierda con un tiro cómodo para él a falta de 2.5 segundos. Tuvo una última bola Nedovic. El serbio había dejado una obra de arte en la primera mitad, sublime. Acabaría con 25 puntos (19 tras 20 minutos), pero fue descendiendo desde la plenitud. Y erró un lanzamiento a caballo entre la penetración y el tiro desde la media distancia para ganar. Lanzó sin fe. Un jugador fabuloso Nedovic, pero aún sin ese instinto de killer para sentenciar en últimas posesiones. Recuerda en ese trance a Bullock, calidad superior pero esa carencia. Cuando llegó a Málaga, Nedovic no era regular y ahora lo es a altos niveles. Su siguiente escalón es ser más determinante en finales apretados.

Tras el paréntesis de la victoria ante el Olympiacos se volvió a la constante a lo largo de la temporada, la dificultad para rematar tras grandes actuaciones. Una proporción inversa de victorias tendría al equipo en el Top 8 y entre los cuatro primeros de la ACB. Cuando un partido ante todo un Madrid se decide en estos registros el hueco para el reproche es estrecho. Es el camino el partido, seguir percutiendo. Ha reaccionado bien el equipo, con dos grandes actuaciones ante dos equipos de Final Four en 48 horas a una situación delicada tras derrotas difícilmente comprensibles. Con momentos brillantes de baloncesto, siempre con competitividad. Pero la clasificación dice ahora mismo que el Unicaja es octavo y empatado con el noveno, que viene el próximo domingo a Málaga. Hay que pasar del merecer al ganar.

Por juego, el Unicaja estuvo cerca del nivel del Madrid. Le respondió a unos niveles de acierto en tiros de campo extraordinarios. Ambos estuvieron sobre el 60% en el primer tiempo. Después se irían ajustando. El partido de McCallum, ensartado con el bueno ante el Olympiacos, fue excelente. A su ritmo y con hueco para correr, se convirtió en una pesadilla para los blancos. Atacó el aro de manera continua, creó espacios y castigó al rival en distintas situaciones. Como metía desde fuera tampoco fue nocivo en estático. Fue su mejor actuación con la camiseta del Unicaja, la que anunciaba en esa pretemporada que puso las expectativas por encima de las nubes. Cuesta pensar que pueda estabilizarse en este nivel o cerca de él de aquí al final. Tras verle siete meses es difícil creer que su juego pueda hacerse regular. Pero buena parte de las posibilidades de que la temporada acaba bien pasa por que se estabilizara ahí.

En ese primer tiempo en el que el Madrid empezó ganando (23-31) fue cuando Nedovic ofreció lo mejor de su repertorio. El equipo de Laso ensayaba algunas zonas y era distinto con o sin Tavares. El fichaje del gigante caboverdiano le ha dado un plus al equipo blanco. Condiciona de manera extraordinaria los ataques rivales. Impide cualquier tiro cómodo a cuatro metros del aro cuando él está en pista. Obviamente, reduce espacios y concede más flexibilidad a la defensa de sus compañeros. Nedovic pasó por encima de todo con 16 puntos en un segundo cuarto en cuyo final se dominaba ajustadamente (48-47).

Subió marchas el Madrid tras el descanso y amenazó varias veces con romper. Pero McCallum estaba encendido. Le faltó rematar en dos adicionales. Un alley hoop al inicio del último cuarto tras pase de Salin fue soberbio. Un parcial de 0-13 guiado por Causeur había revuelto el duelo. Tuvo ahí arrestos el Unicaja, que pudo romper un par de veces antes de entrar en el minuto final igualado. Nedovic metió dos tiros libres, pero extravió una bola que valía mucho. Causeur respondió y el serbio metió dos libres. El francés volvió a dar y la respuesta final fue un tiro al hierro de Nedovic. Un gran Unicaja volvió a dejar vivo a un Madrid de altos vuelos. A este nivel se deberían ganar muchos partidos antes del final de la temporada regular para ir con el machete a los play off.

Ficha técnica

Unicaja (17+31+17+23) 88: McCallum 20, Salin 9, Díez 3, Brooks 14 y Augustine 2 -quinteto inicial-. Díaz 2, Milosavljevic 0, Nedovic 25, Waczynski 7, Livio 2 y Suárez 4.

Real Madrid (21+26+22+20) 89: Doncic 10, Causeur 21, Taylor 12, Randolph 13 y Tavares 4 -quinteto inicial-.  Randle 5, Rudy Fernández 5, Reyes 4, Yusta 0, Carroll 8 y Thompkins 7.

Árbitros: Conde, Araña y Padrós.

Incidencias: Partido de la 25ª jornada de la Liga Endesa, disputado en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena ante 9.863 espectadores.

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