Unicaja Baloncesto

Termómetro Shermadini

  • El georgiano resurge en una semana clave para el equipo

  • "Nos cuesta cerrar los partidos, aunque creo que estamos en el camino correcto", dice

Giorgi Shermadini, con el cartel de la Copa del Rey. Giorgi Shermadini, con el cartel de la Copa del Rey.

Giorgi Shermadini, con el cartel de la Copa del Rey. / marilú báez

Es uno de los termómetros de este Unicaja. Quedó claro que nadie es imprescindible, pero sí que hay ciertos jugadores que permiten subir un escalón. Uno de ellos es Shermadini, que completó una buena semana. Se tradujo en beneficio colectivo, con un conjunto cajista que ensartó dos triunfos de especial relevancia.

El partido ante el Movistar Estudiantes fue fiel reflejo de las dos caras del pívot en este 2019. Sufrió en la primera mitad y tras el descanso ofreció puntos en la pintura, la mayoría en continuaciones hacia canasta, para inflar un colchón básico en el cierre del encuentro. "Un partido más y una gran victoria. La ACB es una liga de primer nivel. En el tercer cuarto íbamos 17 arriba, pero ellos volvieron. Al final ganamos y estoy muy contento", decía con satisfacción el georgiano, que supo encontrar su momento para desnivelar.

Se tachó el primer gran objetivo de la temporada. La inercia pide llegar al corte entre los cuatro primeros. "Esto es genial. Estamos en la Copa del Rey y puedo decir que este es nuestro primer objetivo. Después estará el play off y lo que sea, ser campeones... Nuestro camino es el correcto", explicaba el georgiano. La sensación en este tramo es que el Unicaja no encuentra esa sexta marcha que sí tenía en el comienzo. "El equipo está bien, pero es verdad que le cuesta cerrar los partidos, aunque no sólo a nosotros", reconocía Shermadini, que contextualizaba: "Estamos trabajando todos los días duro para corregir nuestros errores e intentar mejorar. Creo que tenemos que mejorar. No fue nuestro mejor partido, pero ganamos".

"Intento ayudar al equipo, a veces lo hago bien y otras tengo errores, pero esto es baloncesto"

Es su segunda temporada en Málaga, donde intenta trasladar ese dominio que tenía en Andorra. Lo ofrece con más continuidad desde la llegada de Luis Casimiro, que le dio preponderancia desde el inicio en sus planes. Al contrario que en su año de desembarco, sus mejores números son en Europa. 14.1 puntos, 5.2 rebotes y 17.6 de valoración promedia en Eurocup, por los 10 tantos, cuatro capturas y 13 de valoración de la Liga Endesa. En ambas cuadra 19 minutos en pista.

Ese reparto es un buen baremo para medir su influencia en los choques, así como el número de tiros que gasta. Ante el Valencia Básket y el Iberostar estuvo por debajo de sus medias en ambos, lanzando siete veces entre ambos partidos, en los que jugó tres minutos menos. Frente al Estrella Roja se fue a 23 y a 26 el sábado. En el primero lo intentó ocho veces desde la pintura, en el segundo, seis. Los datos hablan sólos. Su mejoría ayudó a encontrar asideros en ataque para paliar los atascos y para ganar presencia en el rebote, uno de los campos de mejora.

Habla sobre su rendimiento el poste verde. "Intento ayudar al equipo. A veces lo hago bien, otras tengo errores, pero esto es baloncesto. Todos tenemos errores. Quiero decir, seguro que no puedo hacerlo todo el tiempo, pero como dije, estamos mejorando y creo que estamos en el camino correcto", terminaba Shermadini, antes de una semana que no baja el listón. Espera Limoges y Obradoiro para no perder comba.

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