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Recetas hasta para quien no puede tragar

  • Enfermeras redactan un recetario de comidas tradicionales adaptadas a pacientes con disfagia

Algunos de los profesionales que han participado en la iniciativa muestran el recetario. Algunos de los profesionales que han participado en la iniciativa muestran el recetario.

Algunos de los profesionales que han participado en la iniciativa muestran el recetario. / m. h.

La comida suele ser un problema en muchas casas. En algunas porque simplemente cada uno quiere un plato diferente. Pero en otras, debido a una enfermedad. Es el caso de familias con pacientes que tienen dificultad para tragar. Y no son pocos. La sufren los enfermos de alzheimer, de esclerosis, con ictus, los afectados postpolio, personas con determinados procesos oncológicos y pacientes paliativos. "Muchos familiares se quejaban de que tenían que hacer dos comidas y muchos ancianos, de que siempre comían lo mismo". Así explica Rosalía Rioja, enfermera especialista en nutrición de la Unidad de Endocrinología del Hospital Clínico, el origen de un recetario con platos típicos andaluces adaptado a personas con disfagia, como se denomina la dificultad para tragar.

Y para hacerlo, una veintena de enfermeras han echado unas cuantas horas en la cocina. Primero elaboraron un plato tradicional que más de una vez habían hecho para su familia. Por ejemplo, un potaje de espinacas con garbanzos. Y luego empezó su desafío: adaptar la receta para que esa misma comida sirviera para una persona con disfagia. Hicieron pruebas y más pruebas. Pasaron los alimentos por la batidora, le pusieron espesantes y fueron superando cada obstáculo hasta perfeccionaron la receta adaptada.

Su objetivo era que el paciente pudiera comer lo mismo que los demás de la casa. Y parece que lo han conseguido. El recetario que recopila todos los platos se titula Tengo disfagia, pero como en familia. Patatas a lo pobre con pimientos verdes, lentejas con chorizo, berza o rabo de toro son algunas de las comidas incluidas. En la parte superior se detalla cada paso para su elaboración habitual y debajo se explica la adaptación del plato. Las enfermeras incluso han hecho las fotografías que ilustran el recetario y en las que se aprecian ambas elaboraciones. Y para los golosos, no faltan los postres. Hay leche frita, torrijas, poleá... La iniciativa destaca por su "originalidad y esfuerzo", como resalta la directora de Enfermería del Clínico, Érika Montoro. Rosalía Rioja, coordinadora del trabajo y miembro del grupo Nurse de enfermería, incidió en "la necesidad de que estos pacientes con problemas de deglución, que son cada vez más frecuentes en nuestros hogares, no se sientan excluidos de una comida familiar, y que puedan compartir el placer de un buen plato con recetas sabrosas, atractivas y adaptadas a su situación sin renunciar al sabor del plato original".

La idea se gestó entre enfermeras del área de Nutrición de los hospitales públicos andaluces que detectaron la necesidad de mejora en la calidad de vida de estos pacientes. Para Rioja, el resultado "demuestra un vínculo y un compromiso por parte de estas profesionales en esta ámbito de la atención". El recetario ha sido presentado a asociaciones de pacientes afectados por disfagia. De momento se han editado 500 ejemplares. Pero también está disponible en formato digital en la página web de la Asociación de Enfermeras de Nutrición y Dietética (AdeNyD). La ruta para encontrarlo es: prestaciones/Grupo Nurse/libro de recetas para disfagia. La descarga es gratuita.

La coordinadora de la iniciativa ya anuncia que van a hacer una segunda edición con más recetas. La meta es que la comida no sea un quebradero de cabeza a la hora de guisar y sí un disfrute para toda la familia a la hora de sentarse a la mesa. Incluso para aquellos que tienen dificultades para tragar.

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