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Soplar las velas en un velero

  • Desde julio es posible celebrar cualquier evento a bordo del 'Oceanic Charter' mientras navega por la bahía

Aspecto general del barco 'Oceanic-Chárter' mientras navega por la bahía malagueña.

Aspecto general del barco 'Oceanic-Chárter' mientras navega por la bahía malagueña. / m.h.

Málaga vive su temporada alta y con ella nacen proyectos de ocio como el Oceanic Chárter, surgido a comienzos del pasado mes de julio. El Oceanic se trata de un velero Fénix en el que a bordo de él, previo alquiler, se puede disfrutar de una jornada marítima por la bahía malagueña. A pesar de la corta vida que aún tiene este negocio, Fernando González, responsable comercial de la cooperativa Oceanic, señala que durante agosto han tenido bastantes clientes. Este éxito de afluencia se debe, en gran medida, a sus canales de promoción como la página web o las redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram. Además, recientemente han firmado un convenio con el hotel Miramar y el Vincci con el fin de ofertarle a los hospedados en estos establecimientos la experiencia de conocer Málaga desde la bahía. En cuanto a la nacionalidad de los clientes, González afirma que por el Oceanic ya han pasado turistas procedentes de Francia, Suecia o Inglaterra, entre otros países, aunque también muchos españoles, apostilla González.

Por su parte, el tipo de eventos que se celebran a bordo de este velero es variado. Desde un paseo familiar hasta un cumpleaños, pasando por despedidas de solteras. En muchas ocasiones el Oceanic Chárter también hace las funciones de barco escuela, en el cual los alumnos que están formándose para la obtención de algún título náutico realizan sus prácticas. No obstante, "estamos abierto a cualquier tipo de eventos", señala Fernando González.

Respecto a las características técnicas, este Dufour Gib Sea cuenta con una dimensión de 43 pies, lo que equivale a 13,5 metros, y una capacidad para 12 pasajeros -patrón incluido- como indica Daniel Ramos, patrón del barco. A la hora de navegar, Ramos señala que el barco puede alcanzar hasta las 60 millas náuticas -aproximadamente unos 111 kilómetros-. Asimismo, en cuanto a su estructura, el velero consta de cuatro camarotes dobles, dos baños y un salón con dos camas extras y una cocina.

Las tarifas, en las cuales se incluyen al patrón del velero, varían en función del número de horas, así como de la época del año, aunque éstas oscilan entre los 350 euros por cuatro horas durante la temporada baja hasta los 3.200 euros por una semana completa en los meses de temporada alta. Por su parte, el interior del barco es todo un mundo por descubrir. Hasta el último hueco es aprovechado para incorporar las máximas comodidades posibles a este Gib Sea 43, el cual destaca por su gran luminosidad debido a las numerosas ventanas con las que cuenta, lo que convierten a su coqueto salón en un espacio idóneo para conversar con el resto de pasajeros mientras se disfruta de vistas al mar.

Asimismo, una de sus principales características es el gran equipamiento en materia de seguridad, puesto que cuenta, aparte del depósito, con una potabilizadora de agua del mar, además de cuatro placas solares para el consumo eléctrico, así como elementos tales como chalecos, radio o pirotecnia, entre otros.

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