atletismo mundiales de londres

Coburn tumba el dominio africano

  • Estados Unidos supera con unos históricos oro y plata a las favoritas de Kenia

  • Mechaal, a la final de 1.500

Emma Coburn, campeona del mundo de 3.000 obstáculos, salva una valla de los últimos metros seguida de su compatriota Courtney Frerichs. Emma Coburn, campeona del mundo de 3.000 obstáculos, salva una valla de los últimos metros seguida de su compatriota Courtney Frerichs.

Emma Coburn, campeona del mundo de 3.000 obstáculos, salva una valla de los últimos metros seguida de su compatriota Courtney Frerichs. / SRDJAN SUKI / efe

Gran jornada para Estados Unidos en los Mundiales de Londres después de sumar dos meritorias medallas en el 3.000 obstáculos femeninos -superando a las siempre dominadoras africanas- y con el brillante oro de Brittney Reese en salto de longitud.

Emma Coburn, bronce en los Juegos de Río, dio a Estados Unidos la primera medalla femenina -y de oro- en los 3.000 obstáculos de unos Mundiales al batir con nuevo récord de los campeonatos (9.02,58) a las favoritas africanas en una carrera desgraciada para la keniana Hyvin Jepkemoi.

Coburn salió como un tiro de la última ría para hacerse con el triunfo por delante de su compatriota Courtney Frerichs, que hizo marca personal con 9.03,77, y de Jepkemoi, que corrió muchos metros más que sus rivales por un error incomprensible.

Jepkemoi, subcampeona olímpica, segunda más rápida del año, defendía título con 23 años y con el objetivo de ser la primera con dos coronas en la disciplina, pero cometió un error increíble: en uno de los giros se olvidó de pasar la ría. Frenó, volvió para pasarla, pero no pudo con la potencia de las estadounidenses.

La bahrainí Ruth Jebet, campeona olímpica y plusmarquista mundial (8.52,78), pagó su esfuerzo en las últimas vueltas y acabó pinchando a 300 metros del final. Acabó en la quinta posición la dura prueba.

También dominó Estados Unidos en el salto de longitud femenino. La estadounidense Brittney Reese volvió a marcar un hito histórico al lograr su cuarta corona -ocho años después de la primera- con un salto de 7,02 metros. Apenas dos centímetros le dieron el triunfo a Reese sobre Darya Klishina, la única rusa que pudo competir en los Juegos de Río en virtud de un permiso especial de la IAAF, estando la Federación Rusa suspendida por connivencia con el dopaje.

Otra estadounidense, Tianna Bartoletta, campeona olímpica y mundial, competía por su tercer título. Pero Bartoletta sólo pudo ser ayer tercera con una marca de 6,97 en su último intento, que le permitió apear del podio a la serbia Ana Spanovic, bronce olímpico y actual campeona de Europa, que aspiraba a colgarse preseas de más quilates y a la que sólo la marca de su dorsal en la arena, descolgada del imperdible de la espalda durante el salto, le impidió conquistar el metal.

Otra de las notas destacadas de la jornada fue el oro logrado en los 200 metros femenino por la holandesa Dafne Schippers, que revalidó con un tiempo de 22,05 segundos su corona mundial frente al desesperado acoso de la marfileña Marie-Josee Ta Lou, que no perdió la esperanza hasta la misma raya.

Ta Lou llegó a estar delante a media recta, pero Schippers sacó a relucir toda su potencia para defender con éxito su hegemonía. La medalla de bronce fue para la bahamesa Shaunae Miller-Unibo (22,15), en teoría su principal adversaria.

En la otra final de la jornada, el polaco Pavel Fajdek consiguió su tercer título mundial de martillo con un registro de 79,81 metros después de hacer los tres más largos de la final. El ruso de 23 años Valeriy Pronkin, con su último lanzamiento, de 78,16, evitó el doblete polaco, relegando al tercer puesto a Wojciech Nowicki, que lanzó 78,03.

En la semifinal masculina de 1.500 metros, Adel Mechaal, único representante español, se clasificó para la final de mañana gracias a un quinto puesto en su semifinal con una marca de 3.40,60, después de haber hecho 500 metros en cabeza del grupo.

Mechaal salió en la primera semifinal, junto al campeón y al subcampeón del mundo, los kenianos Asbel Kiprop y Elijah Manangoi. Por marca del año (3.34,70) le correspondía el séptimo puesto, pero sólo pasaban los cinco mejores más otros dos en la repesca. A diferencia de la primera ronda, Mechaal tomó posiciones delanteras desde el disparo. A dos vueltas del final tomó la cabeza y la mantuvo hasta la campana, en que Manangoi desencadenó las hostilidades, pero apretó por dentro en la recta para llegar en la quinta plaza, el último lugar que daba la clasificación automática.

En la prueba de decatlón, prueba que se dilucidará hoy, la participación española cerró con un noveno de Jorge Ureña y un vigésimo primero de Pau Tonnesen tras las disputas de los 100 metros, la longitud, el peso, la altura y los 400 metros. Ambos volverán a la pista para disputar las otras cinco disciplinas del decatlón: 110 metros vallas, disco, pértiga, jabalina y 1.500 metros.

En los 800 metros femeninos, la sudafricana Caster Semenya se confirmó como la principal favorita para vencer después de lograr su pase a la final con la mejor marca de las semifinales.

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