A los ayuntamientos se les funden los plomos

  • Los municipios asisten impotentes a la suspensión de servicios básicos como los cortes de luz que dejan a oscuras dependencias municipales, calles, conexiones a la televisión y hasta cementerios por culpa de la crisis

La asfixia económica que atenaza a todas las instituciones por culpa de la crisis está nublando las ideas de muchos ayuntamientos que asisten impotentes a la suspensión de servicios habituales. Lo más llamativo son los cortes de luz que dejan a oscuras dependencias municipales, calles, conexiones a la televisión y hasta cementerios en diversas localidades. Pero esto es sólo la punta del iceberg o la consecuencia más anecdótica de una situación que se presenta angustiosa para los meses venideros ante la drástica reducción de ingresos que llegaban a las arcas municipales, principalmente por la vía de la construcción y los convenios urbanísticos. Tan grave es la situación que algunos alcaldes ya están lanzando su particular llamada de socorro aventurando en el horizonte hasta las suspensiones de pagos por parte de los municipios. El que más claro se ha expresado en estos términos es el alcalde de Tolox, Juan Vera, quien ha calificado de desesperada e insostenible la situación que vive el Ayuntamiento de la localidad. Vera no se refiere sólo al suministro eléctrico sino al pago de las nóminas de sus empleados y de sus proveedores, algo que se antoja inviable por culpa de la situación financiera del Consistorio, con una elevada deuda y en situación de insolvencia.

El alcalde de Coín, Fernando Fernández, ya sabe lo que es vivir en la incertidumbre. De hecho, en el Pleno celebrado esta semana reconoció que todavía no se había abonado a los trabajadores municipales la nómina de enero. Un retraso que están sufriendo los empleados desde el verano pasado. El nuevo equipo de gobierno municipal se encontró las arcas vacías cuando tomó posesión del Ayuntamiento y con grandes deudas a Hacienda y la Seguridad Social. Estar al día, o haber negociado un calendario de pagos de los atrasos, es fundamental para poder acceder a subvenciones de otros organismos como la Diputación Provincial, bloqueadas hasta que no se regularice la situación con Hacienda y la Seguridad Social. Coín fue uno de los municipios donde primero se dispararon las alarmas y se apagó la luz. Endesa, la compañía que suministra la luz, dejó a oscuras durante varios días una serie de calles del centro de la ciudad e incluso el apagón llegó al cementerio. Benaoján ha sido el último municipio en saltar a los medios de comunicación después de que la empresa Eléctrica Serranía le reclamara el pago de unos 266.000 euros correspondientes a facturas pendientes de abono desde el año 1998. Ese hecho provocó la semana pasada la suspensión del suministro eléctrico en diversas instalaciones municipales.

Pero Benaoján no es una excepción. Muy cerca de esta localidad se ubica Cortes de la Frontera, uno de los pueblos más ricos de la comarca de Ronda hace unos años, y que ahora padece también cortes de luz en sus instalaciones, impagos a empleados públicos y los monitores de deportes. La situación llegó a provocar hasta una manifestación contra la situación que se vive en la localidad. También en la comarca rondeña sufre problemas de liquidez Gaucín, que también ha registrado retrasos en los abonos de las nóminas a sus empleados municipales. Mientras tanto, en Ronda se produjo también un corte en el suministro eléctrico al inicio de esta legislatura por la deuda acumulada con Endesa, aunque un acuerdo con la empresa acabó con el problema. Puntualmente se han producido retraso en el pago de nóminas a los trabajadores de algunas empresas municipales.

Por su parte, el Ayuntamiento de Antequera también se vio obligado a negociar con Endesa un calendario de pagos sobre la deuda acumulada. Incluso, se adoptaron medidas como menos horas de funcionamiento de las fuentes y bajar la potencia del alumbrado eléctrico durante las noches. Los problemas económicos no son exclusivos de los ayuntamientos. También la propia Junta de Andalucía los ha tenido. De hecho, únicamente la intervención de una juez de Ronda evitó que se cortase el suministro eléctrico al Palacio de Justicia, una vez que los operarios de la eléctrica se personaron en las sede judicial.

Los problemas también afectan a los municipios costeros. A finales de septiembre el Ayuntamiento de Benalmádena dio a conocer que "congelaría" hasta principios de este año el pago de la mayoría de complementos salariales y pluses que cobran los trabajadores municipales. Una medida con la que el Ayuntamiento benalmadense quiso garantizar el pago de los salarios de la plantilla municipal, la cual está compuesta por unos 700 empleados, debido a las grandes dificultades económicas que atraviesan las arcas municipales que han obligado al Consistorio a llevar a cabo un nuevo plan económico-financiero para sanear las arcas municipales.

El caso de Torremolinos también se convirtió en noticia. Desde este Ayuntamiento se anunció en octubre que se iba a realizar una reducción de plantilla que afectaba a un total de 59 trabajadores, 29 del propio Ayuntamiento y 30 de dos empresas. Desde el Consistorio se justificó esta medida al afirmar que los ingresos habían sufrido una llamativa caída, sobre todo en materia de urbanismo, y a otras medidas, como es el caso de la rectificación que el Gobierno realizó en su momento en lo que se refiere a la participación de los municipios en los tributos estatales.

Mijas, Fuengirola, Marbella, Manilva y Estepona dieron un paso más allá. Estos municipios decidieron en noviembre dejar de pagar el suministro eléctrico de la A-7 a su paso por los términos municipales al considerar que este gasto debería ser asumido por Fomento. De esta forma esta carretera sufrió un "apagón" que aún mantiene el municipio de la Villa Blanca, aunque en los caso de Mijas y de Marbella decidieron encender el tramo en sentido Marbella, es decir, el más próximo a la zona urbana, una decisión que se tomó el pasado mes de enero. En el caso de Fuengirola, en su momento se explicó que este suministro había supuesto en los últimos 15 años un gasto de 600.000 euros, mientras que en Mijas sólo en 2010 el coste se elevó a poco más de 150.000 euros. Además, en Fuengirola se decidió apagar a medianoche la luz de las playas durante todo el año, exceptuando los meses de julio y agosto cuando las luminarias se apagarán a las dos de la madrugada. Esta medida se encuentra inmersa dentro de un Plan de Ahorro del Suministro Energético. Mientras tanto, en Manilva Sevillana amenazó con cortar el suministro eléctrico días antes de la feria pero en una reunión entre miembros de la empresa y del Consistorio, que no salió a la luz pública, se solventó la situación. El Ayuntamiento firmó hace tiempo con la suministradora un acuerdo de pagos. Además, hace poco destinaron cerca de un millón de euros al pago de proveedores.

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