Amrabat, el verdugo amigo

  • Cuajó una actuación sobresaliente, marcó un gol, no lo celebró y regaló su camiseta a los aficionados del Málaga

  • El marroquí se ofreció en verano y fue rechazado por el club

Quien tiene un amigo tiene un tesoro. Pero cuando tu amigo, que además es un tesoro, lo tiene el equipo contrario, tienes un problema. El Málaga lo sabe bien, porque le tocó sufrir en sus propias carnes la inspiración de Nordin Amrabat. El marroquí cuajó una actuación sobresaliente, como en La Rosaleda. Empezó por el costado izquierdo, pero luego voló con libertad, apareciendo por cualquier parte del campo para terminar haciéndolo suyo.

El extremo coronó su actuación con un buen gol desde fuera del área. Puede que el césped le ayudase con un bote traicionera a terminar de eliminar la resistencia de Roberto, pero antes había dejado atrás a Lacen con una facilidad alucinante. Así era y así es. Pero nadie puede dudar de algo: el Málaga le duele y mucho. El futbolista, que estuvo en tres campañas seguidas en La Rosaleda, se negó a celebrar el tanto (eso provocó el reproche de algún compañero). Cuando fue sustituido a tres minutos del pitido final, y a pesar de la ovación de su hinchada, no lució un rostro feliz.

Al final del encuentro se dirigió a la zona de la grada visitante para regalar su camiseta a los malaguistas. Una muestra de cariño inusual. Algunas veces, ni los actuales futbolistas del Málaga se acercan a saludar a su propia afición en los desplazamientos.

Amrabat podría haber sido la guinda de la plantilla del Málaga el pasado verano. El extremo nacido en Holanda se ofreció con insistencia al club de Martiricos. Pero ni Francesc Arnau ni Míchel quisieron contar con él. El director deportivo entendía que ya tenía suficientes futbolistas en las bandas y rechazó esta opción. El jugador tuvo que agarrarse a una de sus salidas de emergencia y terminó en el Leganés...

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