caso palma arena El yerno del Monarca declara como imputado durante más de ocho horas

Urdangarín admite ante el juez que el Rey le aconsejó que dejara sus negocios

  • El duque de Palma reivindica su inocencia al frente del Instituto Nóos · Descarga en su ex socio Torres la gestión y contabilidad de las sociedades investigadas por corrupción

El duque de Palma al llegar

ayer por la mañana a los

juzgados de la capital balear

para declarar ante Castro.

El duque de Palma, Iñaki Urdangarín, reconoció ayer durante el maratoniano interrogatorio del juez José Castro que el rey Juan Carlos le pidió en 2006 que dejara sus negocios relacionados con el sector público, en una declaración exhaustiva que se prolongó durante casi nueve horas para responder por su imputación en la causa abierta ante la posible comisión de los delitos de malversación de caudales públicos, falsedad documental, fraude a la Administración y prevaricación, en una pieza separada del caso Palma Arena.

El yerno del Rey reivindicó su "inocencia" y la "total transparencia" de su actuación al frente del Instituto Nóos y recalcó ante el juez que no intervenía directamente en la gestión y contabilidad de las sociedades investigadas por presunta corrupción.

A lo largo de la comparecencia, que por la mañana se prolongó durante cuatro horas y media, con un breve receso a mediodía, y por la tarde duró otras cuatro horas, Urdangarín incidió en desvincularse del día a día de la gestión del Instituto Nóos y las otras empresas en las que participaba junto a su socio Diego Torres. Según informaron a Efe fuentes jurídicas, Urdangarín dio respuesta a todas las preguntas del juez Castro, ante quien afirmó que su responsabilidad en las sociedades investigadas se limita a haber sido presidente del Instituto Nóos, socio de Nóos Consultoría al 50% con Diego Torres y propietario de Aizoon junto a la infanta Cristina.

Del resto de empresas investigadas -el bufete Tejeiro, Virtual Estrategies, Intuit, Shiriaimasu y De Goes Center for Stakeholder Management-, no era accionista, ni gestor, ni conocía nada sobre sus actividades, según declaró a lo largo de una comparecencia que las mismas fuentes definieron como "exhaustiva".

También quiso aclarar el duque de Palma que su esposa, la infanta Cristina, no era responsable de la gestión de ninguna de las sociedades y que su papel en el Instituto Nóos era "testimonial".

Urdangarín explicó asimismo que atendió la petición del abogado José Manuel Romero, asesor legal externo de la Casa del Rey, cuando le pidió que dejara de contratar con Administraciones Públicas y también cuando le solicitó que abandonara la Fundación Areté, que él presidía.

También negó haber participado directamente en la gestión administrativa de un contrato entre el Govern balear y Nóos Consultoría para hacer el seguimiento en prensa del equipo ciclista Illes Balears, un proyecto del que se habló en un partido de pádel en el Palacio de Marivent.

En ese partido, según indicaron fuentes jurídicas, participaron el duque, el ex presidente balear Jaume Matas y el ex director general de Deportes José Luis Pepote Ballester.

El contrato, que se hizo sin concurso público en el año 2003, es uno de los que la Fiscalía Anticorrupción incluye entre los sospechosos de haber sido utilizados para desviar fondos públicos a través del Instituto Nóos, una entidad sin ánimo de lucro que recibió 5,8 millones de euros entre los años 2004 y 2007 de varias Administraciones, sobre todo del Govern balear y de la Generalitat valenciana.

También se investiga el posible desvío de dinero a efectos de evasión fiscal hacia empresas ficticias creadas por el duque de Palma y su socio en el Reino Unido y Belice. Urdangarin declaró asimismo que desconoce la existencia de las sociedades que sirvieron supuestamente para desviar dinero del Instituto Nóos a paraísos fiscales, una línea de investigación que se ha ampliado con tres nuevas empresas sacadas a colación ayer por el instructor.

El instructor preguntó también a Urdangarin por una empresa en la que sus hijos figuran como copropietarios y los motivos por los que lo eran, a lo que contestó que le hacía ilusión tener una empresa familiar.

El duque de Palma reconoció al juez que el rey Juan Carlos le pidió en 2006 que dejara sus actividades profesionales relacionadas con el sector público, lo que confirma la versión que dio el pasado diciembre la Casa Real, cuando dijo que aconsejó al marido de la infanta Cristina que abandonara el Instituto Nóos porque desarrollaba acciones lucrativas.

Al año siguiente, indicó entonces la Casa Real, el asesor legal externo de la Casa del Rey recomendó al duque de Palma que optara por buscar una actividad profesional por cuenta ajena, a ser posible fuera de España.

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