David Martín gana el certamen de promoción de la Maestranza

  • El de Castilblanco, único trofeo; Juanito, segundo clasificado; Emilio Sivera, tercero.

Con una luna llena preciosa como testigo de lo que acontecía en el ruedo, se cerró el ciclo de promoción de este año en la plaza de toros de la Maestranza de Sevilla, con casi tres cuartos del aforo cubiertos. Una gran entrada, con un formidable ambiente en una noche en la que se alzó como triunfador David Martín, un torero de 21 años, de Castilblanco de los Arroyos, que estuvo apoyado incondicionalmente por sus paisanos, que ocuparon varios tendidos. Ha sido el ganador de un flamante traje de luces. Como segundo clasificado quedó Juan Silva Juanito, ganador de un capote de paseo; y en tercer lugar, Emilio Silvera, que será premiado con un capote de brega.

David Martín, que contó con el mejor lote, volvió a demostrar en la cita definitiva una entrega total, a la que unió buen toreo en varios pasajes. Consiguió el único trofeo del festejo en el cuarto ejemplar de González Sánchez-Dalp, que manseó, pero resultó manejable. Con garra, recibió al cuarto con una larga cambiada de rodillas a portagayola. Con la muleta logró los mejores momentos con la izquierda, en una serie en la que trazó buenos naturales y en la que fue cogido sin consecuencias. Cerró la faena con remates vistosos, como una trincherilla y un pase del desprecio. La estocada al primer envite fue decisiva para la petición y concesión de la oreja.

Su burraco primero, con celo, fue un ejemplar repetidor, que embistió incansablemente a la muleta. Martín se la jugó con una larga de rodillas frente a toriles y destacó con la capa en un quite por chicuelinas. Con la franela, realizó una labor desigual, que comenzó con una pedresina en los medios, con el animal arrancándose como una bala desde tablas. Alternó tandas entonadas con algún desarme. Lo mejor, una serie de derechazos marcada por la ligazón. Aquí no estuvo acertado con la espada.

El portugués Juan Silva Juanito, quien se está forjando en la Escuela de Badajoz, es un torero con valor, seriedad y capacidad. Tuvo en suerte un mal lote. El público protestó y quiso devolver a su primero, muy manso -por esa condición el reglamento no contempla la devolución y el presidente, acertadamente, lo mantuvo en el ruedo-. El animal resultó un marmolillo y Juanito estuvo por encima de esa condición. Si se la jugó a carta cabal, aguantando lo indecible para una larga cambiada de rodillas arriesgadísima, de la que resultó cogido sin consecuencias, y en las afueras sacó una buena tanda diestra y un par de naturales de buen trazo. Cerró por bernadinas, y fue ovacionado tras pinchazo y estocada.

Con el sexto, al que le costaba embestir, Juanito realizó un meritorio trasteo en el que robó pases. Cerró con bernadinas muy ceñidas; de infarto. Pero estuvo espeso con la espada. El sevillano-onubense Emilio Silvera, hijo del diestro del mismo nombre y alumno de la Escuela de Sevilla, se entregó sin reservas y sufrió varias palizas. Porfió ante el mansísimo segundo, que se rajó pronto. Tras un comienzo muy torero, aguantó muchas coladas, especialmente por el pitón derecho. Fue enganchado varias veces; afortunadamente, se libró de una seria cornada.

Con la taleguilla recompuesta por un gigantesco esparadrapo, Silvera se la volvió a jugar ante el quinto, un eral con volumen, mugidor y sin entrega, en una labor con altibajos en la que sufrió otra paliza, con una seria voltereta, de la que pudo reponerse. Logró algunos muletazos estimables con la diestra.

Ficha de la corrida

Final de las novilladas de promoción enSevilla

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