Gijón se lo pasa en grande y El Juli y El Cordobés salen en hombros

  • Reaparición sin pena ni gloria de Jesulín de Ubrique, que se va de vacío tras ser silenciado en los dos toros de su lote

GANADERÍA: Toros de Jandilla, primero, tercero y quinto con el hierro de Vegahermosa, correctos de presentación, nobles y bajitos de raza, que en general "se dejaron", a excepción del bravo sexto, un gran toro, premiado con la vuelta al ruedo. TOREROS: Jesulín de Ubrique, silencio en ambos. El Cordobés, oreja y oreja. El Juli, Ovación y dos orejas.Incidencias: La plaza rozó el lleno en tarde agradable.

El Cordobés gustó en Gijón. Con su primero llevó a cabo una faena muy animosa en la que el torero tiró de muchos y personales recursos para conectar rápido con los tendidos, que tras una buena estocada le premiaron con un trofeo. Con el quinto no bajó el tono y, además de sus habituales desplantes y gestos de cara a la galería, también dejó algunos pases sueltos de notable temple y buen gusto. Paseó otro trofeo.

El Juli consiguió los mejores pasajes de la tarde. A su primero le planteó una labor muy técnica y poderosa ante un animal nada claro con el que hizo un esfuerzo hasta conseguir notables muletazos sobre todo al natural. Pudo haber tocado pelo de no haber marrado con los aceros.

Lo gordo vino en el que cerró plaza, al que toreó con bonitas verónicas en el saludo y posterior quite por chicuelinas. El toro, bravo y a más, permitió a El Juli cuajar una faena emocionante y estética a partes iguales de principio a fin, con muletazos largos, hondos y despaciosos por los dos pitones. La ligazón y el sometimiento, armas fundamentales. Un epílogo por circulares y cambios de mano puso a los tendidos en pie. Y pese a un pinchazo previo a la estocada, fue premiado con las dos orejas de un toro al que le concedieron la vuelta al ruedo.

Jesulín pasó sin pena ni gloria. Con su primero, un toro tan noble como flojo, apenas llegó a interesar. Con el cuarto no mejoró, aunque esta vez el toro no fue tan claro, pues se quedaba corto, frenándose a mitad del muletazo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios