El Juli se sobrepuso en la plaza México al viento y a la escasa raza de sus toros

  • El madrileño corta dos orejas y sale a hombros junto con el hidrocálido Arturo Macías en una tarde de aire molesto

Ni el viento ni la poca raza de la corrida impidieron al español Julián López "El Juli", y al mexicano Arturo Macías, triunfar en la décima tercera fecha de la temporada 2009-2010 en la Monumental Plaza México, al cosechar dos orejas cada uno y salir a hombros.

El también mexicano Mario Aguilar, que confirmó el doctorado, ha causada honda impresión, con los destellos más artísticos de la tarde. Tarde con viento molesto, aunque sin mucho frío y una magnífica entrada calculada en unas 30 mil personas. Se lidiaron seis toros de la ganadería de Bernaldo de Quiróz.

Lote bien presentado, justo de raza y fuerza pero con magnífico estilo. Primero y segundo los mejores, los otros cumplieron. Pudieron lucir más, pero el viento impidió a los toreros llevarlos a los medios, ahí pudieron emplearse mucho más que en el refugio de las tablas.

"El Juli", ha enseñado que esta convertido en todo un maestro. Anda como pez en el agua. Pese al viento, pudo cuajar al segundo de la tarde e instrumentar una faena de profundo mérito y torería para matar de soberbia estocada. Dos orejas y aclamaciones.

El cuarto, le faltó fortaleza para aguantarle a Julián su poderío. Sacó el mayor provecho para matarlo de gran estocada. Saludos en el tercio.

Macías, también atraviesa por un momento importante. Tiene valor y carácter para pelarle a todos las palmas. Luce más asentado y con talento para entender a sus enemigos. Al tercero lo mató de gran estocada. Dos orejas.

En el quinto salió a por todas y logró instantes más profundos, pero su enemigo vino pronto a menos. Pinchazo y estocada, para saludar en el tercio.

Aguilar, mostró con nitidez las soberbias condiciones que lleva dentro y sobre todo un sentido del temple muy especial. Lució firme y seguro tanto en el toro de la confirmación, el primero, como en el sexto, dibujó destellos de gran calidad y por ahí quedaron momentos de gran clase.

Al primero lo mató de estocada baja y al sexto, de una entera. Fue ovacionado en ambos y lo mejor, la grata impresión que causó. En la Monumental Plaza México.

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