Espartaco. Matador de toros

"Será más duro que cuando me enfrenté a seis miuras"

  • El torero se cortará la coleta el Domingo de Resurrección, a los 52 años, alternando con Manzanares y Borja Jiménez. Su anterior actuación en Sevilla tuvo lugar en 2001.

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Juan Antonio Ruiz Espartaco retorna a la plaza de Sevilla el próximo Domingo de Resurrección en una tarde en la que se cortará la coleta -como ya adelantamos en estas páginas-. Alternará con José María Manzanares y Borja Jiménez, a quien dará la alternativa; lidiando toros de Juan Pedro Domecq. Su anterior actuación tuvo lugar el 29 de septiembre de 2001. El maestro desgrana sus motivos, inquietudes y expectativas ante el evento.

-Juan Antonio, ¿por qué razón ha aceptado este compromiso?

-Yo no pensaba en esto. La empresa me ha pedido el favor. Me ha costado mucho decidirme, convencer a mis hijos, a mi padre. ¿Por qué lo hago?... Porque Sevilla me lo ha dado todo. No he podido decir que no, aunque me hubiera gustado decirlo. Hay que apretar los dientes y hacer el último esfuerzo.

-¿Cómo afronta la retirada?

-Tengo 52 años. La verdad es que desde 2001, en mi última tarde en Sevilla, he toreado becerras, festivales, corridas extraordinarias. Pero cada día cuesta más trabajo. Tengo miedo a hacer el ridículo. Mi tiempo ya pasó, pero tengo que hacerlo por una afición, la ciudad de Sevilla y una empresa que me lo han dado todo.

-Habla de miedo al ridículo, ¿hasta qué punto?

-Esto será más duro que cuando me enfrenté a los seis miuras en Sevilla. Muy por encima. Son trece años retirado del toreo. Me refiero a competir con las máximas figuras durante la temporada. En este tiempo he vivido tranquilo, de manera muy distinta a como lo hice en aquellos veinte o veinticinco años en los que estuve en activo en ese nivel. Por eso, me pesan muchas dudas sobre si seré capaz de estar bien.

-¿Será el adiós definitivo vestido de luces?

-Sí.

-¿Quién le cortará la coleta?

-Me gustaría que fuera alguien de mi familia. Me retiré en septiembre y en diciembre nació mi hijo Juan, al que le he hablado mucho de todo lo que supone mi profesión y la plaza de la Maestranza. Podría ser mi hijo quien me cortara la coleta en la tarde definitiva de mi carrera. Es un sueño que pensaba que nunca iba a ocurrir.

-¿Cómo lo ha encajado su familia?

-He contado con la oposición inicial de mi padre y de mis hijos. La única que no se ha metido es mi madre. No le ha gustado que siga toreando, pero en esta ocasión, como es Sevilla, no se opone. Todos me ayudarán en esta hermosa locura.

-¿Qué opinión tiene de que los toreros del G-4 no actúen en Sevilla?

-No conozco nada de las negociaciones. No sé el fundamento. Como todos, creía que venía José Antonio -Morante de la Puebla- y una vez que se deshizo se pusieron en contacto conmigo.

-Más allá de su diplomacia, ¿cuál es su opinión?

-No quiero pensar en ese tema. No lo sé.

-Analice el cartel.

-Me ilusiona darle la alternativa a Borja Jiménez. Ha estado desde chiquillo en mi casa -Espartaco padre fue su profesor-. Con Manzanares me sucede algo igual, debido a la relación y a que toreé con su padre. Lo que me pesa es el compromiso con la Real Maestranza y el Domingo de Resurrección, que supone un peso enorme; no el toro, que dará más o menos miedo. Espero tener capacidad para superar todo y disfrutar si sale un toro que embista. Desde que pise la plaza no regatearé ningún esfuerzo.

-¿Cómo y cuándo nació la idea de su presencia el próximo Domingo de Resurrección?

-Es curioso. En una conversación con los empresarios se habló de la posibilidad de torear el festival del 12 de octubre del año pasado. Dije que para Sevilla no estaba preparado. Pero que todavía seguía soñando con una retirada definitiva, en la que mi hijo me cortara la coleta. Entonces era un sueño imposible. Luego, por las circunstancias, el sueño se cumplirá.

-¿Le ha ofrecido la empresa torear alguna corrida más?

-No, no.

-¿Cómo se ha visto en las dos últimas corridas que toreó?

-Me he visto bien tanto en la corrida Pinzoniana como en la de Cartagena de Indias, pero me ha costado mucho.

-¿Cómo afrontará su preparación?

-Tengo que tener mucho cuidado por las lesiones de rodilla y cervicales. Debo saber regular la preparación y estar muy despierto. Entrenaré con mi padre, como si estuviera empezando. Sobre todo, me dedicaré a torear becerras y al toreo de salón.

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