La vida padre de 'Arrojado'

  • En su primer año de semental el toro de Núñez del Cuvillo, indultado por Manzanares en La Maestranza el pasado año, ha dejado preñadas a 48 de las 57 vacas de las que tenía que padrear

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'Arrojado' se mueve con elegancia y calma por sus dominios de 'El Grullo', la finca ganadera de Joaquín Núñez del Cuvillo en Naveros, término de Vejer de la Frontera.

Atrás ha quedado ese 30 de abril del pasado año, cuando el severo público maestrante hizo flamear sus pañuelos en petición de su indulto, por su bravura y nobleza, ante la muleta de un inspiradísimo Manzanares. El torero siempre que viene a El Grullo se acerca al cerrado de "Vega de la Pepita" a ver como está el toro. En esta casa tentó el pasado lunes y martes, en la segunda jornada con Juan José Padilla. No faltó a su cita con su toro y evocó aquella tarde de conmoción del primer indulto de un cuatreño en la plaza de Sevilla, nada menos.

Esta vacada tiene ventaja: cuenta con dos ganaderos, Joaquín Núñez del Cuvillo y su hijo Álvaro quien nos dice que ese "Arrojado" número 217 es un toro de nobleza extrema: "es impresionante la nobleza que tiene y eso a pesar de la lidia y las curas que ha soportado. Es un toro muy fácil de manejar".

Pero apenas se le molesta. Se pega la vida padre con su tropa de vacas y en esta espléndida finca no le falta la hierba: zulla, morcillero, vallisco, tréboles... las hierbas clásicas de esta zona de La Janda en torno al monte de "El Grullo" donde esta vacada se reparte entre las fincas de "El Grullo" y "El Lanchar".

Ahora el toro alcanza a la tropa de vacas. Un cabestro, que no ha perdido el aire seductor, parece que le marca al toro las vacas más apetecibles. Incluso le planta cara al macho con descaro: un ligero y cansino ademán del semental, como quien espanta una mosca, hace que el manso pegue un brinco y suena el cencerro.

Vida plácida y poco perturbada: padrear a placer. Ni siquiera le han cortado los pitones como es costumbre en el campo con los sementales: "está en puntas y es que nos gusta conservar la imagen del toro como es" dice Álvaro Núñez Benjumea que además explica que los dominios de "Arrojado" no lindan con ningún otro cerrado en el que haya sementales, para que no se peleen. En esta casa hay ahora mismo cuatro toros indultados padreando, además de los sementales de nota tentados en la casa: un "Lanudo" indultado por Perera en 2010 en la plaza de Algeciras; el colorado "Dudosito" que también fue indultado por Perera , en la plaza de Zafra, en 2009; el toro "Miraflores" que obtuvo el perdón de vida tras cuajarlo Daniel Luque en la plaza de Granada también en el año 2009, y nuestro "Arrojado" indultado en Sevilla un 30 de abril.

El ganadero nos explica el tipo de vaca que ha de cubrir ese macho que pasó a la historia del toreo, con el hierro de Núñez del Cuvillo bien marcado, junto con Manzanares en Sevilla: "nosotros miramos mucho las hechuras, la encornadura, el carácter... Y por eso le echamos un tipo de vaca con mucho temperamento, no de su línea porque hay que refrescar las sangres, y vacas también con menos cara porque el toro está muy bien armado como se ve". Vacas con temperamento.

Un amplio cerrado, la mejor alimentación, vida tranquila y sin peleas y una tropa de vacas a disposición del toro. Fruto de esos cuidados es el excelente resultado del primer año de semental del toro indultado en Sevilla: "en el primer año después del indulto le echamos 57 vacas y ha dejado preñadas 48, porque nosotros exploramos luego a las becerras y vemos las que han quedado vacías".

"Arrojado" tiene una esperanza de vida de entre 12 o 15 años, y cubrirá vacas durante toda su existencia. Lo habitual es que a esas alturas de la vida cubra menos vacas, pero tendrá una tropa toda su vida. De todas formas en esta casa se manejan con cautela y ya le han extraído semen en dos ocasiones para conservarlo. Tenemos que recordar que ha habido toros indultados de la ganadería de Núñez del Cuvillo que se han muerto como "Idílico" indultado por José Tomás en Barcelona o "Almansito", indultado por Ponce en El Puerto de Santa María. Si por mala suerte le pasase algo a Arrojado, previsoramente se le han hecho esas extracciones de semen. Será un toro de vacas hasta después de muerto.

Es todo un espectáculo ver a un semental en todo su esplendor con su tropa de vacas con el fondo del suave relieve de esta finca con su intenso verde invernal. Los perdigones corretean en el cerrado, las estilizadas aspas de los ingenios de la energía eólica han sustituido a los tradicionales molinos harineros de Vejer y "Arrojado" reburdea enseñando los dientes de abajo después de olisquearle el hopo a una jabonera muy clara, sin duda "veragüeña". La gente del campo dice que cuando el toro hace eso es que se está riendo.

Al volver de la finca pasamos por un cebadero de becerros de engorde. Dicen que con ocho meses irán al matadero. ¡Lo que darían por ser toros de lidia!

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