Una mujer de Abla con depresión asfixia a su madre hasta la muerte

  • La presunta homicida acababa de regresar de la capital, donde recibía cuidados psicológicos · El cuerpo de la fallecida, de 82 años, mostraba signos de agresión.

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La localidad de Abla durmió anoche conmocionada por la muerte de una conocida vecina. Ana S.L., de 83 años, popularmente conocida como la cocinera, falleció presuntamente estrangulada por su hija M.C.R.S, de 56 años, que acababa de regresar a la localidad tras haber permanecido varios días en la capital almeriense recibiendo ayuda psicológica, en régimen de internamiento, debido a los problemas de salud que arrastra en las últimas fechas. Hace en torno a un mes y medio, se le agudizó una depresión que ya arrastraba, pero que según las fuentes consultadas no le hacía manifestar ningún tipo de reacción violenta con la que imaginar el fatídico desenlace de la tarde de domingo de ayer.

M.C.R.S. fue detenida minutos después del supuesto crimen por la Guardia Civil de Almería, que la trasladó a sus dependencias para realizar las comprobaciones y preguntas pertinentes. A la hora de cierre de esta edición, la Guardia Civil no manifestó de manera oficial la forma en la que se sucedieron los hechos, evitó pronunciarse al respecto hasta que el equipo de la Policía Judicial de la Guardia Civil, que inició inmediatamente las indagaciones necesarias para terminar de esclarecerlos, haya terminado su trabajo. Fuentes cercanas a la investigación confirmaron que en el cuerpo se encontraron evidentes signos de agresión.

La fallecida era una mujer de hondo calado entre sus vecinos. Antes de jubilarse, sus manos dieron de comer a los alumnos del Colegio de Educación Primaria Joaquín Tena Sicilia. Era la cocinera del centro, por lo que mantenía una estrecha relación con muchas de las familias del municipio. "A los niños los trataba como a sus hijos, de hecho les decía 'mis niños'", manifiesta Rosa, vecina y amiga de la fallecida. Ana vivía en el número 4 de la Calle Colecturia, a apenas 100 metros del colegio donde había trabajado gran parte de su vida. En una casa de la misma calle, justo en frente, vive su hija, presunta autora del crimen. Todos los vecinos coinciden en lo mismo, si querida era Ana, igual lo es su hija. Las dos mantenían una estrecha relación a diario. "Se querían mucho. La hija tiene ya dos críos, pero ella ya hace tiempo que no vive con su marido, así que Ana pasaba mucho rato con sus bisnietos". La hija de la fallecida llevaba casi dos meses de baja laboral, pero acababa de regresar, apenas había pasado dos días en Abla, pues había recibido el alta para regresar este fin de semana.

El asesinato se produjo ayer pasadas las 14:00 horas. Fuentes del 112 recibieron la llamada las 15:10 horas, un vecino realizaba una llamada al servicio de Emergencias alertando de la presencia de una mujer fallecida en el interior de una vivienda del citado municipio almeriense "con signos aparentes de agresión". Fue entonces cuando los agentes de la Guardia Civil se desplazaron hasta la calle Colecturia y detuvieron a M.C.R.S, que se encontraba en las inmediaciones y, según los vecinos, no opuso resistencia alguna, colaborando de esta forma con la autoridad. A las 18:30 horas, se procedía el levantamiento del cadáver, que era transportado hacia el Instituto Anatómico Forense de la capital. Antonio Oliva, el alcalde de Abla, también mantenía una buena relación con la fallecida, de hecho sus viviendas se encuentran cercanas: "Para nosotros es una noticia muy triste y el pueblo está consternado con lo que ha sucedido. Aquí no estamos acostumbrados a recibir este tipo de noticias. No sé al detalle cuáles han sido los hechos, así que hasta que la Guardia Civil no los confirme no me puedo pronunciar al respecto. Pero sí puedo decir que es una noticia que deja tocado a este pueblo porque Ana nos ha tratado a todos siempre correcta y cariñosamente, era muy conocida y eso hace aún más duro este hecho".

Abla llevaba mucho tiempo sin enfrentarse a un acontecimiento de este tipo: "Yo no recuerdo ninguna tragedia de estas características en el pueblo. Si por algo destaca Abla es por su tranquilidad. Por eso, este hecho nos ha puesto alerta a todos. Yo estoy con las piernas temblando todavía y eso que ya ha pasado un tiempo desde que me enteré. Pero es que es muy fuerte que una vecina y amiga termine muriendo de una forma tan extraña. Conozco a madre e hija y puedo decir que son dos personas muy tranquilas", comparte Antonio Ortiz, otro de los vecinos de la localidad que no terminaran de creerse lo que acababa de suceder. Otro vecino, cuya identidad prefiere mantener al margen, aclaraba a Diario de Almería que a pesar de que por todos era sabido que la presunta homicida padecía problemas mentales, no tenían constancia de disputas familiares de ningún tipo: "Ella trabajaba desde hace muchos años como limpiadora en el centro de salud. Era una mujer muy normal, preocupada de sus hijos, sus nietos y su madres que hacía su trabajo con total normalidad y dialogaba amigablemente con los vecinos de Abla porque al hacer su labor en un lugar público los conocía prácticamente a todos".

Fuentes cercanas a la familia confirmaron que el entierro se llevará a cabo durante la tarde de hoy, aunque es un dato no confirmado, pues al cierre de esta edición aún no había finalizado la autopsia, por lo que no existía confirmación por parte del juez para que se realizar el entierro. Las pruebas realizadas sobre el cadáver esclarecerán el modo en que murió Ana (información que en todo momento se reservaron los agentes de la Guardia Civil). La misa será oficiada en la Iglesia de la Anunciación de la localidad.

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