El PP pregunta a la Junta con cuántos consejeros se reunió el hijo de Chaves

  • Asegura que hacer de "mediador" entre la Administración pública y empresas privadas es "ilegal" y que eso es suficiente para solicitar la dimisión inmediata del vicepresidente tercero del Gobierno

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Cada año como presidente de la Junta de Andalucía son como incómodas tachuelas que tapizan el escaño de Manuel Chaves en el Congreso de los Diputados. Su pasado lo persigue y se ha convertido en el blanco preferido de los dirigentes populares, encantados de recordarle una y otra vez su "desastrosa" gestión al frente del Gobierno andaluz. El PP le ha solicitado la dimisión por las ayudas de la Junta que recibió la empresa donde trabajaba su hija -caso Matsa-, por "conocer y tapar" las irregularidades en la concesión de los expedientes de regulación de empleo -caso ERE- y, ahora, por la actividad de "comisionista" de su hijo Iván Chaves.

Al actual vicepresidente tercero del Gobierno le pidieron ayer su marcha en dos parlamentos casi a la misma hora. En el Parlamento andaluz, fue la portavoz del PP-A, Esperanza Oña, quien destacó que Chaves "obligó a Guerra a dimitir por mucho menos de lo que ha ocurrido con su hijo", en alusión al caso Juan Guerra, hermano de Alfonso Guerra, por entonces vicepresidente del Gobierno de Felipe González. "Se demuestra así que Chaves tiene una doble vara de medir, una para él y su familia y otra para el resto", apuntó Oña.

Los populares andaluces tienen intención de exprimir políticamente la actividad profesional del hijo de Chaves y anunciaron ayer que van a solicitar a la Junta, a través de una iniciativa parlamentaria, información exacta sobre cuántos consejeros del Gobierno andaluz se han reunido de forma oficial con Iván Chaves, cuánto fue el tiempo de espera entre la petición de la reunión y el encuentro, qué asuntos trataron y cuál fue el resultado, en forma de contratos logrados por las empresas que presuntamente usaban al hijo de ex presidente andaluz como mediador.

Oña respondió a la consejera de Presidencia, Mar Moreno, que afirmó que "no se mira el nombre y apellidos de las personas a los que los consejeros reciben", tras el Consejo de Gobierno del pasado martes. "Esto es falso, está claro que se pregunta a quién se recibe y cuál es el motivo de la visita. Yo soy alcaldesa, sé cómo funciona y se puede tardar hasta tres años en concertar un encuentro con un consejero". Para la portavoz popular la dimisión de Chaves es algo inevitable porque "ha reconocido que su hijo medió y media con empresas que tienen contratos con la Junta y ha aceptado que se pervierta el mecanismo impecable para las contrataciones que suponen los concursos públicos, donde la figura del mediador no existe, es ilegal".

Manuel Chaves, por su parte, aprovechó sus intervenciones en la sesión de control al Gobierno en el Congreso para defenderse. Así, acusó al PP de vivir "en un detestable universo moral y político, que le sirve lo mismo para condenar a una familia a la muerte civil que para presentar a las elecciones a decenas de personas imputadas y acusadas formalmente". De todos modos, los diputados populares andaluces Ricardo Tarno y Rafael Merino insistieron en reclamarle la dimisión. El primero de ellos además agregó: "Hoy le aplauden y le ríen sus insultos a la oposición. Pero luego se niegan a defenderle y le ponen fecha a su marcha". Además, el PP registró ayer una proposición no de ley pidiendo la reprobación del vicepresidente tercero por su "implicación directa o indirecta en múltiples escándalos referidos a su gestión al frente de la Junta de Andalucía" y por su trabajo "meramente testimonial" como miembro del Gobierno.

Chaves, que encajó los ataques del PP con cierto sentido del humor, recordó las acusaciones vertidas contra él, a propósito de su hija Paula, hace dos años, coincidiendo con la campaña de las elecciones europeas. "Antes con mi hija, ahora con mi hijo con las elecciones autonómicas y municipales. Hoy reitero que todo lo que están diciendo es mentira", añadió.

El ex presidente andaluz lamentó que los numerosos desmentidos a las acusaciones de los populares hayan servido de nada. "Ustedes lo que quieren es situar a mis hijos en el centro del debate político. Y mis hijos no son políticos, sino profesionales. Personas normales, ciudadanos normales, a quienes sólo les es exigible que cumplan la ley", apostilló Chaves.

Por último, el ex presidente de la Junta relató que dos senadores del PP le pidieron disculpas recientemente en el Senado: "Me dijeron: 'Lo siento, Chaves, pero la política es así de canalla".

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