Rafael Gómez dice que el caso Malaya ha destruido al país y niega haber pagado a Roca

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El promotor Rafael Gómez, conocido como Sandokán, negó ayer en la sesión del juicio por el caso Malaya haber hecho pagos al presunto cerebro de la trama de corrupción en Marbella (Málaga), Juan Antonio Roca, si bien aseguró que se pagó al Ayuntamiento por un convenio relacionado con el acondicionamiento de unos locales comerciales. Además, Gómez sentenció que este escándalo "ha sido lo que ha destruido al país".

El empresario negó dos supuestos pagos de unos 300.000 euros cada uno, que aparecen en los archivos informáticos intervenidos en la sociedad Maras Asesores, vinculada a Roca. Además, durante gran parte de su intervención, Gómez hizo hincapié en que "jamás he intentado hacer cosas que perjudiquen" y recalcó que "lo único que he hecho es trabajar". En su comparecencia, en la que llegó a llorar en dos ocasiones, el acusado recordó sus comienzos como cabrero y platero y evocó vivencias personales.

Gómez manifestó que "nunca" ha sido "ambicioso en el dinero, sino en trabajar" y señaló que cuando llegó a la construcción "me enamoré de ella, porque es la única capaz de llevar al empresario al infinito". El promotor defendió que "los empresarios somos personas honestas, personas buenas, que nos jugamos todos los días nuestros bienes por crear empleo".

Lo que le preocupaba estando detenido, agregó en su testimonio, era si los bancos iban a seguir respondiéndole y declaró que "me cerraron las puertas y dejaron de apoyarme". Gómez contó que en una reunión en una entidad y ante la insistencia de uno de sus responsables, le contestó: "Jesucristo está ahí arriba y parte de Jesucristo soy yo, Rafael Gómez, así que no tengas preocupación que te voy a pagar".

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