Rajoy respira "aires de cambio" en Andalucía y pide ayuda para que Arenas sea presidente

  • Congregó a 2.500 personas en un mitin sin precedentes en Alcalá de los Gazules, uno de los principales feudos del PSOE, después de visitar la zona inundada de Las Pachecas en Jerez

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Pudo ser en cualquiera de los 44 municipios de la provincia de Cádiz, pero el PP, en busca de la línea de flotación del PSOE, desembarcó ayer en Alcalá de los Gazules, el feudo socialista por antonomasia de la provincia y uno de los principales de España, como antes lo hiciera en varias localidades andaluzas, entre ellas Dos Hermanas (Sevilla). El simbolismo de la cita era extraordinario: en la jornada previa al Día de Andalucía; en la cuna, la cocina y la casa de grandes políticos de la formación de izquierdas como el diputado fallecido Alfonso Perales y de altos dirigentes como la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, o el consejero de Gobernación, Luis Pizarro; y, adicionalmente, en coincidencia con un momento en que la provincia gaditana y la Comunidad en general son epicentro de la actualidad nacional por las grandes inundaciones sufridas.

El punto de encuentro elegido fue el pabellón polideportivo Pico del Campo. Allí fue donde los populares clavaron su bandera ante unos 2.500 militantes y simpatizantes. "Ningún pueblo de es nadie", fue el mensaje común de los líderes que arroparon a Mariano Rajoy: el presidente andaluz, Javier Arenas; el secretario general, Antonio Sanz, y la alcaldesa de la capital y senadora, Teófila Martínez.

Pancartas del PP, de Andalucía y de diferentes rincones de la provincia y la región ubicaban a unos y otros que llegaron -en autobús, la mayoría-, vieron y vencieron -en el entorno del recinto- sin apenas dejar unos euros en los comercios de la localidad. Café y alguna comida.

Todo estaba milimétricamente estudiado, con un fuerte despliegue de seguridad y organización del tráfico y la distribución del público. Todo resuelto, a excepción del retraso de Rajoy, que, sin convocatoria previa, decidió remangarse los pantalones y visitar la zona inundada de Las Pachecas, en Jerez, acompañado de Javier Arenas y la ex alcaldesa de la localidad María José García Pelayo.

Con ellos se solidarizó Rajoy a los pocos minutos de comenzar su intervención. "Cuando ganemos las elecciones, es decir pronto, habrá en España un Ministerio de Agricultura y Ganadería como siempre", lo que arrancó un nutrido aplauso. Tras lo que añadió que "habrá al frente un ministro o una ministra competente, como Miguel Arias o Loyola de Palacio, y además todo el mundo sabrá quién es el ministro o la ministra", un mensaje de crítica dirigido a la actual titular de la cartera, Elena Espinosa, que no se ha dejado ver por Andalucía ni por Cádiz en las últimas fechas.

Rajoy exigió de las administraciones que "a la mayor brevedad posible atiendan a la gente que lo está pasando mal". "Como en tantas facetas de la vida, prevenir es mejor que curar", argumentó el político nacional y lamentó la falta de "obras de infraestructuras que se debían haber hecho y que hubiesen evitado muchos problemas".

Del mensaje que centralizaba esta campaña, el pago contante y sonante de la deuda histórica y no en solares, habló de pasada, apenas hubo referencias a dicho asunto y se centró en los buenos resultados que vaticinan las encuestas para el PP en Andalucía, donde cree que ya "se respiran aires de cambio", y para su candidato regional, Javier Arenas: "Ayudadle y hacedlo por Andalucía, porque merece la pena y porque esta batalla se va a ganar, y porque a todos los andaluces les va a ir mucho mejor".

En esta lid por Andalucía, el gallego recordó el mitin de hace unos seis meses en Dos Hermanas, pero se refirió en un lapsus, en dos ocasiones, a "dos hermanos", lo que hizo reaccionar al auditorio. "¿Qué he dicho?", inquirió entonces Rajoy, tras lo que espetó: "Es que hay familias que tienen dos hermanos en el paro, o tres y cuatro".

La recta final de su mensaje se dirigió al Gobierno, al que le pidió que rectifique para contar con su apoyo para salir de la crisis. "Los que están durarán poco, pero pueden hacer mucho daño", lo que desató gritos de "Zapatero dimisión", a lo que añadió que "eso es algo en lo que están de acuerdo cada vez más andaluces y más españoles".

Tras comprometerse a cambiar la Ley del Menor, Rajoy cedió el testigo al resto de intervinientes, entre quienes estuvieron Teófila Martínez; el presidente del PP de Cádiz, José Loaiza, y el secretario general del PP-A, Antonio Sanz. Este último se refirió a los a los recientes sondeos que dan una victoria a los populares en Andalucía o un empate ajustado, y pidió prudencia pero advirtió que "hay mucha gente que está defraudada e indignada", por lo que "hay mucha gente que no votará a los socialistas". Un vaticinio que levantó a los presentes al grito de "se nota, se siente, el cambio está presente".

Tras Sanz, fue Javier Arenas el responsable de tomar la palabra. Fue recibido con la frase "se nota, se siente, Arenas presidente", a lo que respondió que "la marea del cambio ha llegado a La Janda y a Alcalá de los Gazules", en referencia a los temporales. Arenas admitió que Alcalá "es un rincón de los más bellos que hay en Andalucía y España, pero que es un rincón difícil para el PP, por lo que quiso rendir un homenaje a los militantes, votantes y simpatizantes que no coinciden con sus ideas, pero están convencidos de que ha llegado la hora del cambio".

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