El juez del caso Romanones defiende la legalidad de los pinchazos telefónicos

El juzgado de Instrucción número 4 de Granada, que investiga los presuntos abusos sexuales a menores por parte de curas de la diócesis granadina, ha desestimado la petición de nulidad de las escuchas telefónicas realizadas por la Policía al padre Román, principal imputado en la causa. Considera que la intromisión judicial en este caso está "perfectamente justificada y argumentada". Así consta en dos autos, fechados ayer y a los que ha tenido acceso este diario, en los que el magistrado que investiga este supuesto caso de pederastia en la Iglesia, Antonio Moreno, rechaza los recursos presentados por la defensa del supuesto líder del grupo religioso, conocido como el clan de los Romanones. Los recursos estaban dirigidos contra la autorización de los pinchazos telefónicos y del registro practicado en Pinos Genil, así como contra la medida de incomunicación de los cuatro principales imputados mientras estuvieron en los calabozos de la Jefatura de Policía.

El instructor defiende así la legalidad de las decisiones adoptadas en su día mientras las diligencias estaban bajo secreto de sumario, y explica que, debido a la "entidad" de los hechos denunciados, "se consideró judicialmente que era necesario pronunciarse sobre las diligencias de intervención telefónica", así como sobre la "entrada y registro" en la vivienda de la referida urbanización, donde se situaban algunos de los episodios denunciados. Las escuchas al padre Román y el registro del domicilio se acordaron en autos separados.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios