La familia de la víctima del crimen de la 'botellona' denunciará al Ayuntamiento

  • Cree que el Consistorio es responsable civil de los hechos por no impedir la fiesta.

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La familia de Francisco José Guerrero Vargas, el joven de 23 años que murió el pasado 25 de marzo tras recibir una puñalada en la fiesta de la primavera, ejercerá acciones legales contra el Ayuntamiento de Sevilla por permitir una botellona en la que participaron más de 6.000 personas. La representación jurídica de la familia, ejercida por la abogada Rosario Andrade, considera que existe una responsabilidad civil subsidiaria de lo ocurrido por parte del Consistorio, puesto que la botellona es una práctica prohibida por ley y ningún responsable municipal hizo nada por impedir la concentración en la que fue apuñalado Francisco José Guerrero.

La letrada de la familia anunció ayer a este periódico que en las próximas semanas presentará una denuncia por este motivo contra el Ayuntamiento. La madre de la víctima, Milagros Vargas, se personó el pasado martes como acusación particular en la causa en la que se investiga la muerte de su hijo y todavía no ha podido hacerlo en el juzgado de Menores, donde hay otra causa abierta por la que se investiga la participación del menor de edad implicado y detenido en relación con el crimen.

La familia entiende que el gobierno local tenía constancia de la convocatoria de la fiesta de la primavera, puesto que reforzó la flota de autobuses, pero ni la prohibió ni puso las medidas de seguridad adecuadas para controlar la cantidad de personas que se dieron cita en los terrenos de la bancada de la Expo. De hecho, el Ayuntamiento no disponía de un dispositivo de seguridad acorde a la magnitud del evento, puesto que entre las dos de la tarde y las nueve de la noche sólo había 18 policías locales para atender a las más de 6.000 personas que se habían dado cita en la isla de la Cartuja.

Tampoco había activado ningún dispositivo especial por parte de la Subdelegación del Gobierno, que sólo envió una dotación de la Policía Nacional a media tarde y otra después, una vez que se tuvo conocimiento del apuñalamiento de Francisco José Guerrero. Igualmente, no existía un plan preparado por las autoridades sanitarias y los servicios de emergencias se vieron colapsados durante toda la tarde y la noche con múltiples incidencias, desde heridos en reyertas hasta intoxicaciones etílicas y accidentes de tráfico.

Por otra parte, el juzgado de Instrucción 1 tomó ayer declaración a otro testigo de los hechos que no pudo comparecer el martes. Este testigo también identificó al presunto autor del crimen, Óscar Riquelme Rodríguez, como una persona que estaba en el lugar de los hechos. Varios testigos más lo identificaron el martes en una rueda de reconocimiento practicada en los juzgados.

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