Los familiares del menor confían en que haya sido un accidente

  • Durante la búsqueda entraron en la casa de los detenidos, movieron muebles y miraron bajo las camas, convencidos de que podía estar allí.

Los familiares del niño de seis años cuyo cuerpo sin vida ha sido hallado esta madrugada en la parte posterior del edificio de Granada capital donde vivía con sus padres se confiesan "destrozados" y han confiando en que el pequeño haya fallecido a consecuencia de un accidente y no por muerte violenta porque, según aseguran, sería "muy duro" de superar.

Así lo han manifestado a Europa Press algunos de los familiares, vecinos y amigos que se han desplazado hasta el Instituto Anatómico Forense de Granada para acompañar a la madre del menor en este duro golpe.

Los facultativos ya le están haciendo la autopsia para conocer las causas de la muerte, aunque todos los indicios apuntan a que el niño, que vivía en la primera planta de un inmueble del barrio de Almanjáyar, concretamente en el número 13 de la calle Molino Nuevo, se precipitó desde un tercer piso, desde un balcón o una ventana de la vivienda de un matrimonio vecino, un hombre de 54 años y una mujer de 36, que ha sido detenido por su presunta implicación en los hechos.

Una de las tías del menor, Manuela Fernández, ha descartado que existieran rencillas o algún tipo de enfrentamiento entre su familia y los detenidos. De hecho, el matrimonio tiene una niña de unos doce años con la que el pequeño jugaba frecuentemente.

Los familiares creen que poco antes de los hechos, el pequeño subió a jugar con ella porque le dijeron "que le iban a dar un juguete", aunque este extremo no está confirmado por fuentes policiales ni judiciales. 

La búsqueda

Manuela Fernández ha relatado que se dieron cuenta de la desaparición del niño poco antes de las 23:00 horas, cuando llegó el momento de acostarlo. "Pensábamos que estaba abajo, en el portal, y como no lo encontramos empezamos a buscarlo" con la ayuda de "los vecinos".

Según ha asegurado, también rastrearon la zona en la que, "cinco minutos después", la Policía halló el cuerpo del pequeño, en un "descampado" situado en la parte posterior del edificio pero "allí no estaba". Durante la búsqueda, varios familiares entraron en la casa del matrimonio detenido convencidos de que podía estar allí. "Mi sobrina movió los muebles y miró debajo de las camas" pero no lo localizó, ha garantizado Fernández.

Al no encontrarlo, el padre del menor denunció, sobre la 1:15 horas, la desaparición ante la Policía, que rastreó la zona y halló el cuerpo en la parte trasera del edificio. Algunos vecinos del inmueble han asegurado a la familia que vieron al hombre detenido merodeando por los tejados antes de que el pequeño fuera encontrado, aunque la familia prefiere no dar demasiada credibilidad a estas afirmaciones hasta que se determinen las causas de la muerte.

"El niño tiene seis años y no puede hacer daño a nadie, yo prefiero que sea un accidente, que se haya resbalado porque no hay explicación para que lo hayan arrojado" por la ventana, ha comentado Fernández, quien augura que los padres velarán el cuerpo en su vivienda antes de darle sepultura.

Por ahora la Policía Nacional investiga cómo se precipitó hasta el vacío, y ha detenido a los vecinos de los padres por tratarse ésta de una muerte violenta, lo que no implica que sean culpables de lo ocurrido, que pudo deberse a un accidente, según las fuentes. Sin embargo, por ahora se acusa al matrimonio, ella de unos 36 años y él de 54, de un posible delito de homicidio, a la espera de que se les tome declaración y pasen a disposición judicial probablemente este jueves o viernes.

Los dos detenidos han sido trasladados a dependencias de la Policía Nacional para que se les tome declaración, mientras que los agentes están recabando pruebas y tomado testimonio a vecinos y posibles testigos para averiguar las circunstancias en que se ha producido la muerte del menor.

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