Robert de Niro frente a la codicia

  • El actor norteamericano vuelve esta semana a la gran pantalla con 'Sin límites': una producción que roza la ciencia-ficción con Bradley Cooper como protagonista

Es uno de los grandes del mundo mundial, pero no pasa por su mejor momento. La edad y la inclemencia de una industria que no perdona le están pasando factura. Robert De Niro fue uno de los iconos de la revolución de los 70 en Hollywood, junto con otro que está pasando una mala racha, como es Al Pacino. Venía de los circuitos independientes, formando parte de los repartos de los primeros y combativos films de Brian de Palma, pero su fama vino de la mano de Martin Scorsese, un viejo compinche. Desde Malas calles formaron un dúo que duró hasta Casino, pero hace tiempo que el nervioso director ítaloamericano (que por cierto, como si fuese una maldición de este grupo, está ahora mismo en el más exitoso pero menos interesante nivel de su carrera) ya no cuenta con él y lo ha cambiado por el más joven Leonardo DiCaprio. Aparte de esta colaboración, que dio joyas como Toro salvaje o Taxi Driver, De Niro protagonizó clásicos como la segunda parte de El padrino o El cazador. Sin embargo, ahora es un secundario de lujo que no elige nada bien sus proyectos. Demasiados padres de él y de ella, demasiados bodrios sin paliativos como Asesinato justo o El enviado, indignas de su grandeza. Ya hace tiempo que las jóvenes hornadas de actores no lo citan como referente a seguir.

Pero el que tuvo retuvo, y un film con Robert De Niro dentro tiene un interés suplementario siempre. Es el caso del estreno de hoy viernes, Sin límites, un film que mezcla ciencia ficción a lo Días extraños y la explotación del genio en manos de desaprensivos. Es una adaptación de la novela de Alan Glynn que la guionista Leslie Dixon descubrió en una librería de segunda mano, y que vio sería perfecta para un thriller cinematográfico de interés.

El director es Neil Burger, que se hizo famoso por la exitosa - y tramposa- El ilusionista. Aunque el verdadero protagonista de la cinta es un actor en ascenso, como es Bradley Cooper. Hasta ahora era un actor conocido por sus papeles de comedia, como el de la gamberra Resacón en Las Vegas, y que también demostró su competencia en títulos de acción como El equipo A. En Sin límites tiene su primer protagonista absoluto, aunque tenga al gran De Niro a su lado para hacerle sombra.

En el film que se estrena hoy, Cooper es un escritor a la baja. Está completamente bloqueado para su trabajo a la vez que pasa por un momento personal duro, pues está arruinado, su novia le deja y no puede pagar el alquiler, a la vez que su editor está a punto de mandarle a paseo ante su imposibilidad de entregar un manuscrito. En esto que un amigo le da a probar una droga revolucionaria y experimental , el NZT. Su uso provoca un gran impulso de la actividad cerebral, lo que le permite aprender de todo en horas, realizar complicados cálculos matemáticos, etc. Estos nuevos talentos los pone al servicio de la economía, y gana millones con inversiones en Wall Street. Esto hace que un tiburón financiero (De Niro) le proponga asociarse con él para dominar los mercados. Pero este éxito hace que el antiguo escritor se gané una serie de enemigos y el acoso de la policía, que intuye algo raro en su deslumbrante trayectoria.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios