¿Cambio de prioridades, o luchar hasta el final?

  • El Barça podría quedarse a 10 puntos del Madrid y los de Guardiola ahora pueden intentar emular a Cruyff cuando arrebató la liga a Madrid y Deportivo, o darlo todo en la Copa del Rey y la 'Champions'.

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La segunda derrota de la Liga en Can Barca obligará al equipo que entrena Pep Guardiola a reordenar las prioridades, debido a que la jornada podría acabar con el equipo catalán a diez puntos del líder, si el Madrid gana su partido.

El tropiezo este sábado en el Reyno de Navarra ante el Osasuna (3-2) ha resultado un traspiés casi definitivo para el Barcelona en esta Liga, puesto que la diferencia ya se empieza a verse como un obstáculo imposible al que desafiar para poder reeditar por cuarta vez consecutiva el título.

Puestas ya en tela de juicio las opciones del Barca, el equipo de Guardiola cuenta con dos opciones: quemar el último cartucho e invocar el espíritu de la Romareda, cuando el Barca de Cruyff logró una Liga imposible tras caer por 6-3 contra el Zaragoza y arrebatársela al Madrid y al Dépor, o bien focalizar todo su interés por la Copa del Rey y la Liga de Campeones.

Para la primera opción (la Liga), más que palabras e intenciones, como las expresadas por Gerard Piqué hace unos días -"al Madrid se le puede hacer larga esta Liga", precisó-, el Barcelona necesita una pausa para recuperar a muchos de sus damnificados por las lesiones y esperar que el Real Madrid, equipo más en forma hasta el momento, entre en barrena y el Barcelona encadene una intachable racha de aciertos.

Ello debería contar, claro está, con la recuperación de su plantilla: Xavi e Iniesta no se están en su mejor momento y el primero empieza a pagar el largo recorrido como profesional. Hace meses que el Barcelona ha perdido a Villa y en su lugar Alexis ha tenido una aportación intermitente, también debido a las lesiones.

Pedro va entrando y saliendo de la enfermería sin que adquiera su mejor momento, mientras que del centro del campo han desaparecido en los últimos partidos un Busquets lesionado y un Keita que ha jugado casi hasta el último instante la Copa de Africa.

Ante tanto movimiento en el equipo titular, Josep Guardiola ha ido tirando de la cantera, donde jugadores que no hubiesen soñado en su vida con haber dado el salto tan rápidamente al primer equipo se han encontrado por las circunstancias, incluso, saliendo de titulares, como por ejemplo ayer Sergi Roberto, a quien se unieron en el segundo tiempo los jóvenes Tello y Cuenca.

Si el Barca agarra aquel espíritu de la Romareda, después de que en la jornada 23 y tras recibir un correctivo de 6-3 en el campo del Zaragoza, el equipo de Johan Cruyff remontase posiciones hasta acabar campeón, aún se podrá ver un Barcelona con ganas de Liga.

Aquella temporada 1993-94, en la se puntuaba con dos puntos la victoria, el tropiezo en Zaragoza dejó al conjunto catalán a seis puntos del Deportivo y a uno del Madrid en la jornada 23.

No obstante, si la Liga se le presenta como una cuesta arriba muy acentuada, posiblemente el Barcelona opte por derivar sus objetivos a una Liga de Campeones en la que pasado mañana volverá a jugar y la final de la Copa del Rey contra el Athletic Club, cuyo partido y escenario se conocerá en breve.

La Liga de Campeones, de la que el Barcelona es el vigente campeón, entra en escena para el equipo catalán como el valor más apetecible en esta temporada, en la que a pesar del varapalo que significa aparcar la Liga, ya ha resultado todo un éxito, después de haber obtenido las dos Supercopas (España y Europa) y el Mundial de Clubes.

El Barcelona jugará este martes en Leverkusen la ida de los octavos de final contra el Bayer, y la vuelta se disputará en el Camp Nou. Si pasa la ronda, conocerá en un próximo sorteo los emparejamientos de cuartos y los cruces de semifinales. En todos ellos estará muy presente la posibilidad de un nuevo clásico, aunque éste, por primera vez en la historia, también podría llegar en el 'gran partido' de la final.

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