El Carpena y la imagen del Panathinaikos, las claves

  • El Unicaja confía en su condición de local y en el discreto rendimiento que el conjunto griego está teniendo este año en Euroliga para lograr la victoria mañana

El todopoderoso Panathinaikos visita mañana el Martín Carpena con la intención de llevar a cabo la promesa que su entrenador, el yugoslavo Zeljko Obradovic, hizo en el último partido que jugaron contra los cajistas: Lograr una victoria en su próxima visita a la capital de la Costa del Sol.

Difícil le resultará al técnico del Panathinaikos llevar a cabo esta promesa, pues aun siendo el suyo uno de los equipos más fuertes de Europa, las estadísticas dicen que en los últimos tiempos ha tenido que arrodillarse ante un Unicaja que, en su feudo, se convierte en equipo intratable. La última victoria que los atenienses consiguieron en el Martín Carpena fue el 3 de noviembre de 2004, en un partido que acabó con un resultado de 75-83.

Desde entonces, en las dos visitas del Panathinaikos a la Costa del Sol, el Unicaja se ha llevado el gato al agua. En la primera, en diciembre de 2005, ganó 85 a 79, mientras que en la segunda, en enero del 2007, ganó 67 a 61.

A lo largo de esta temporada -tanto en ACB como en Euroliga- el conjunto cajista ha demostrado que se crece ante su afición. El incondicional apoyo que el público ofrece cada semana a los hombres de Aíto García Reneses ha dado alas al equipo, que se ve capaz de todo en su feudo.

Pero el calor de la afición no será la única ventaja con la que el Unicaja parta mañana en su partido de Euroliga, pues también tendrá a su favor que la imagen mostrada este año por el Panathinaikos en la competición continental dista mucho de la que se esperaba.

Acostumbrados a ver al equipo ateniense como uno de los conjuntos más colosales del panorama europeo (que ha llegado incluso a alzarse con el título de la competición continental en dos ocasiones), resulta extraño encontrar esta temporada a un Panathinaikos que se ha clasificado para el Top 16 como tercero de grupo.

No obstante, no hay que olvidar que además de ser uno de los históricos del baloncesto europeo, el Panathinaikos es uno de los tres clubes con mayor presupuesto de la Euroliga, lo que le confiere un extra de misticismo y, sobre todo, una condición de favorito en todos los encuentros que disputa, independientemente de su rival.

4

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios