La Copa del Unicaja

  • El equipo malagueño vivirá estos días ajeno a la fiesta del baloncesto español · Desde el martes lleva a cabo una concentración en Estepona, donde intenta "subir el nivel" y recuperar a Blanco y Gomis

A mil kilómetros de Bilbao, el Unicaja cumple su particular condena por no haber hecho los deberes en la primera vuelta de la competición doméstica. No se veía en una igual desde 2004. La fiesta anual del baloncesto español comienza hoy sin la presencia del equipo malagueño, recluido desde el lunes en Estepona para purgar sus pecados e intentar encontrar el buen camino.

Una sensación extraña, que sienta de manera diferente en una plantilla con trayectorias diversas. Para Aíto, por ejemplo, se trata de la segunda ocasión a lo largo de su carrera en la que se queda sin participar en el torneo copero estando al frente de un banquillo. La otra fue en Zaragoza 2005, curiosamente la edición que ganó el equipo malagueño. Y para Carlos Jiménez será la cuarta campaña sin Copa. Otros como Saúl Blanco y Guillem Rubio, que llegaron a Málaga con la idea de debutar en su primera Copa del Rey, deberán aguardar otro año.

Todos verán la Copa por televisión. Alojados en el hotel H10 de la localidad costasoleña, Aíto y sus jugadores se desplazan dos veces al día para ejercitarse en el pabellón La Lobilla, situado a cuatro kilómetros de su lugar de concentración y la misma instalación en la que se entrenó durante su concentración de pretemporada. Tan poca distancia hay que los ayudantes de Aíto, Quim Costa y Ángel Sánchez Cañete, aprovechan para regresar al hotel haciendo footing. El resto lo hace en varias furgonetas que suelen conducir el delegado, Manolo Rubia, el fisioterapeuta, Mario Bárbara, o el preparador físico, Enrique Salinas. "Buen hotel, buena comida y todo muy cómodo", resume un miembro de la plantilla.

El objetivo no es otro que el de aprovechar el parón en la competición para realizar una mini-pretemporada. "Pretendemos elevar el nivel del equipo en cosas que normalmente se hacen en pretemporada pero que no se pueden hacer ahora. Es algo que no pudimos hacer correctamente en su día por la incorporación tardía de jugadores que juegan en sus selecciones y por los inconvenientes que hemos tenido con las lesiones. De todas formas esto sería conveniente en cualquier caso, aunque se hubiese hecho una buena pretemporada, porque una cosa es estar entrenando y jugando al día siguiente y otra el poder hacer unos cuantos entrenamientos seguidos que te puedan dar otro tipo de progresión", explica Aíto García Reneses. "Es un tiempo adecuado para lo que está acostumbrado el jugador. Si ahora hiciésemos un mes de concentración sin partidos sería mucho más difícil de asumir porque el jugador está acostumbrado al ritmo de entrenar, jugar, entrenar, jugar...", añade el técnico.

La estancia en Estepona servirá además para facilitar la incorporación de Joe Gomis y Saúl Blanco, que estos días vuelven a la actividad después de un tiempo prolongado de baja que, en el caso del francés incluso le ha impedido debutar todavía esta temporada. "No sólo sirve para que vayan cogiendo el ritmo, sino también para que vuelvan a reencontrase dentro del equipo. Estar entrenando y viviendo con sus compañeros es muy positivo", comenta un Aíto que ve a ambos en muy buena línea: "Pensaba que Saúl, después de estar ocho semanas sin entrenar, iba a estar mucho peor pero le encuentro bastante bien. A Gomis le veo bien desde el punto de vista físico, pero su ausencia ha sido más prolongada y necesitará más tiempo".

Saúl Blanco se resigna ante la particular Copa cajista de este año. "Desgraciadamente no sé lo que es jugar una Copa, así que no la echo de menos", dice bromeando. Aunque se muestra satisfecho después de haber superado sus problemas físicos y estar en disposición de regresar a las pistas: "De momento, va todo bien. Sólo llevo cuatro o cinco días entrenando pero me estoy encontrando con buenas sensaciones. Voy recuperando el ritmo, el objetivo es acercarse al 100% físicamente". Comparte sensaciones Joe Gomis, cuyo nivel en los entrenamientos está sorprendiendo satisfactoriamente. "Me estoy sintiendo bien. Han sido muchos meses fuera y de golpe no puedes estar perfecto, es un proceso progresivo. Pero lo bueno es que no estoy sintiendo molestias y estoy seguro de que seré el mismo jugador de antes", comenta.

Elevar el nivel de juego, facilitar la incorporación de jugadores que han estado lesionados y hacer equipo. Este año, la Copa del Unicaja es otra historia.

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