"He ido a Fátima a pedir un deseo no sólo personal..."

  • Paulo Jorge visitó la Basílica de la Virgen durante sus vacaciones deseando el ascenso

Paulo Jorge abandonó el Benfica apretando los dientes. Desechó millones en equipos de Primera de ligas menores para ir a un equipo de Segunda en una gran Liga. El lisboeta miró a Málaga como un gran trampolín para demostrar a Portugal que la decisión de no contar con él era errónea. Sin embargo, desde el primer día en la ciudad fue iniciando un idilio que a día de hoy es muy intenso. Tanto, que, aunque no lo reconozca abiertamente, su cabeza ya no está en La Luz sino en La Rosaleda. De hecho, ha aprovechado sus vacaciones de Navidad para visitar a la Virgen de Fátima y pedirle que conceda al equipo el deseo del ascenso a Primera.

Al menos, así lo dejó entrever a este periódico. "¿Mi deseo para 2008? Fui a Fátima, pero no voy a decir por qué. ¿Algo personal? No, no es sólo personal", señaló el entusiasta centrocampista, sabedor de que esos ruegos no deben revelarse, pero a quien basta conocer un poco para asegurar que sus mayores deseos pasan por ver de nuevo al Málaga en la máxima categoría.

Todo un detalla de pureza y de fe de Paulo Jorge, ya que la Basílica de la popular Virgen se encuentra a 180 kilómetros de Oporto, donde pasó los cuatro días libres que concedió Juan Ramón Muñiz a la plantilla.

Más allá de reencontrarse con sus padres, a los que "echaba mucho de menos", y a sus amigos, seis meses después de abandonar suelo luso para firmar por el Málaga, el extremo regresó a su casa. Tiempo para poner al día a los suyos. Tiempo también para recordar cómo el tiempo le ha dado la razón. Y es que, cuando dejó el Benfica por la camiseta blanquiazul, muchos tacharon a Paulo Jorge de loco. "Están encantados porque sabían que yo tenía razón. Yo salí del Benfica para ir a conquistar algo, para ganar, así que estoy muy contento. No es muy normal salir de un gran equipo como el Benfica para venir a Segunda División, pero lo importante es que estoy muy contento de estar aquí. Lo que se dice de mí no es muy importante", repitió el 20 blanquiazul.

Paulo Jorge ha pasado sus días en Oporto hablando maravillas del Málaga. "Les he dicho que las personas que hay aquí me encantan. También que he tenido algunos problemas de adaptación y que tengo todavía, pero que con el tiempo puedo hacerlo mejor y seguro que lo voy a hacer. Del Málaga sólo hablo bien porque sólo hay motivos para hablar bien. Si tuviera que hablar de algo malo lo habría hablado, pero no tengo nada malo que decir, de verdad", dijo de forma convincente uno de los futbolistas más especiales que han pasado por La Rosaleda en las últimas fechas.

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