Garbajosa: “Málaga siempre da un paso más”

  • El ala-pívot de Torrejón de Ardoz reconoce los contactos con el Unicaja y valora la posibilidad de regresar a la Costa del Sol “de una manera muy positiva” · “Me gustaría tenerlo decido antes del próximo 14 de julio”, confiesa

Por segundo año consecutivo, la figura de Jorge Garbajosa se ha convertido en el centro de atención en San Fernando, donde la selección española prepara desde el martes los Juegos Olímpicos. El madrileño vuelve a entrenarse después de siete meses de infierno en Toronto y su presencia en Pekín no está asegurada. Además ya no es un raptor y varios equipos europeos le rondan mientras vigilan su evolución física, entre ellos un Unicaja que estaría dispuesto a recibirle con los brazos abiertos. De todo ello habla para Málaga Hoy.

–El verano pasado comenzó entrenándose en solitario. Ahora puede participar desde el principio junto al resto de compañeros. Pero su rendimiento a corto plazo sigue siendo una incógnita.

–Entiendo que puede haber ciertas similitudes pero las razones son completamente diferentes. Puedo entrenar desde el primer momento con el equipo sin ningún tipo de problemas. Me encuentro mucho mejor que el año pasado a estas alturas y estoy intentando coger el ritmo de entrenamiento para intentar ganarme un sitio en la lista.

–Lo cierto es que vuelve a ser el centro de atención.

–Al principio es algo que te puede abrumar o intimidar pero me he acostumbrado a vivir con ello y lo llevo con naturalidad. Entiendo que por ciertos aspectos pueda ser un foco de información, pero hago mi trabajo lo mejor que puedo. El resto no está bajo mi control.

–¿Cuánto tiempo llevaba sin entrenarse con sus compañeros?

–Siete meses. Sí he hecho entrenamientos con compañeros y con amigos, hemos hecho preparación física, partidillos de uno contra uno y dos contra dos. No es lo mismo, pero sí te sirve para recuperar un poco las sensaciones.

–¿Tuvo en algún momento la sensación en Toronto de que no le dejaban hacer todo eso pese a que estaba preparado para ello?

–No sé si estaba listo o no, porque no lo probé, pero cuando los médicos me dicen que no puedo hacerlo entiendo que es porque es lo mejor para mí. Pero ya han pasado varias semanas desde que me fui de Toronto y me desvinculé del equipo y si ahora, bajo la supervisión de mis médicos y mis fisioterapeutas y, por supuesto, con el informe definitivo del médico de Baltimore que me operó, todos dicen que estoy bien pues estaré bien.

–¿Ha sido el peor año de su carrera?

–De largo.

–¿Qué ha sido lo peor?

–Estar meses y meses lejos de casa sin poder ejercer tu profesión con un montón de rumores a tu alrededor que no puedes controlar, con muchas tonterías dichas por gente mal informada. Ha sido muy duro, pero de todo se aprende. Llega un momento en el que te aíslas, te metes en tu círculo, en tu familia, en la gente que de verdad conoce tu situación, te entiende y te apoya y el resto queda fuera de tu alcance.

–Da la sensación de que una persona poco ambiciosa hubiese mantenido su situación en Toronto, donde tenía un contrato garantizado.

–No sé lo que hubiesen hecho otros. Siempre hay que valorar muchas cosas materiales a la hora de tomar decisiones pero siempre me he movido por sensaciones, por lo que el cuerpo me pedía, siempre respetando las situaciones contractuales, el club y los compañeros. Y lo que me pedía el cuerpo era intentar salir de allí porque la situación se había vuelto muy complicada, no por mi relación con el equipo, que ha sido muy buena, sino por todo lo que se había creado alrededor. Los Raptors me han entendido, me han ayudado y todos hemos puesto de nuestra parte para llegar a un acuerdo que todos entendíamos que era el mejor.

–¿Ha descartado totalmente la opción de la NBA?

–No descarto nada. Hablamos de la mejor liga del mundo. Estoy abierto a cualquier oferta, a tenerlas en cuenta y a intentar elegir lo que sea mejor para mí. Ya sea aquí, en Europa o en Estados Unidos.

–Es obligatorio preguntarle por su posible regreso al Unicaja.

–Ha habido contactos e interés. Desconozco si ha habido una oferta en firme. Sé que han mostrado interés en contar conmigo y, por supuesto, es una opción que valoro de una manera muy positiva.

–Berdi Pérez decía el otro día en una entrevista que estaban hablando y que había muy buena sintonía.

–Mi relación con Málaga no puede ser de otra manera. Otra cosa es que después se pueda llegar a o no a un acuerdo. Pero buena sintonía va a haber siempre. Sé que están hablando con mi agente pero no tengo prisa por elegir mi futuro. Quiero tomármelo con calma. El día que sepa dónde quiero ir no pienso demorarlo ni un minuto, pero quiero pensarlo con calma para elegir lo mejor para mí.

–No hay un plazo, pero ¿estas dos semanas en San Fernando pueden ser claves?

–Es un periodo correcto para poder decidirlo porque una vez que empiezan los partidos amistosos es diferente. Estas dos semanas estamos un poco encerrados. Es más tranquilo. Después todo es más complicado y me gustaría tenerlo cerrado para entonces.

–¿Cómo vivió su regreso al Martín Carpena el pasado mes de mayo cuando el club le tributó un homenaje junto a otros ex cajistas?

–Desde por la mañana tenía un cosquilleo especial. Sabía que iba a ser un momento muy bonito por el hecho de poder volver a pisar esa pista, pero es que la gente de Málaga siempre da un pasito más allá y cuando crees que te van a sorprender hasta aquí pues te sorprenden dos veces más. Les tengo un cariño muy especial. No sé a qué punto llegará todo esto pero el recuerdo que tengo de Málaga es imborrable.

–¿Cuál va a ser el orden de prioridades a la hora de elegir?

–Primero que sea un equipo que muestre un interés real e importante por mí porque esa es la mejor manera de que un jugador se sienta valorado. Luego, que el club sea lo más fuerte y ambicioso posible. Lo económico también tiene un peso importante, así como el proyecto y el futuro. Hay cien equipos que quieren ganar y sólo gana uno y yo quiero formar parte, al menos, de uno de esos cien.

–¿Le dan mucho la lata Berni y Jiménez para que vaya a Málaga?

–Berni lleva comiéndome la cabeza desde el día que le conocí [risas]. Sí, lo hemos comentado y me preguntan cuál es la situación. Les digo lo que a vosotros, que sí ha habido contactos pero que quiero tomármelo con calma, no porque quiera hacer esperar a la gente, sino porque quiero elegir bien.

–Decía en una entrevista que el Barça es un caramelo para cualquiera. Si el Barça es un caramelo, ¿qué es el Unicaja?

–Evidentemente, el Barcelona, con un proyecto renovado, con jugadores de prestigio como los que están llegando, es un buen proyecto. Pero el Unicaja está haciendo un esfuerzo importante otra vez. Después de unos años en los que siempre ha habido un motivo de celebración, quieren ir un poquito más allá. Están haciendo un equipo importante, con un esfuerzo importante por parte del banco. Diría que es otro caramelo.

–¿Cómo ha sido la toma de contacto con Aíto?

–Llevamos poco tiempo pero tiene muy buena sintonía con el jugador. No sólo se interesa por el baloncesto, sino que quiere saber tu situación personal y conocerte más.

–¿Cómo lleva lo de estar en una fase de prueba en la que debe ganarse una plaza?

–Con mucho orgullo. El mero hecho de ser uno de los jugadores invitados ya es motivo de agradecimiento. No sé si estaré en Pekín. El primer reconocimiento para mí ha sido que después de haber estado tanto tiempo sin jugar cuenten conmigo aunque sea como invitado. Eso ya es un honor. Si estoy aquí hasta el final de los Juegos será perfecto pero si estoy sólo unos días también será perfecto. La selección va a ser un equipo ganador esté quien esté, seguro.

–¿Le preocupa el hecho de que tengan que acoplarse a un nuevo entrenador?

–Hay muchos jugadores que ya han trabajado con él como Pau, Juan Carlos, Rudy, Ricky, Mumbrú. Y eso ayuda bastante. Además la gran virtud de este equipo, al margen de la técnica y del talento, es que es un equipo muy inteligente. Cuando tienes un entrenador inteligente y unos jugadores inteligentes, todo es más fácil.

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