Igor Antón golpea dos veces

  • El vizcaíno recupera el jersey de líder después de ganar en Andorra · Purito cede en la montaña y Menchov se hunde

Igor Antón (Euskaltel) volvió a enfundarse el jersey rojo de líder al imponerse en solitario en la primera etapa de alta montaña, con llegada a Andorra, en la que Purito Rodríguez, primero en la clasificación hasta ayer, desapareció del podio al ritmo que se quedaba en las últimas rampas del puerto.

Otra vez del maillot naranja al rojo. Antón sigue viviendo su momento dulce merced a sus dotes de escalador. De nuevo en una cima sacó lo mejor del repertorio, después de pasar "momentos delicados en los que iba justito". El vizcaíno fue golpeando uno a uno a todos sus rivales y se presentó en la cumbre envuelto en gloria.

Los favoritos salieron al escenario en la primera llegada en alto de entidad. Antón, de 27 años, fue el más fuerte, sin duda, aunque en principio no dio esa impresión. De hecho flaqueó con el ataque de Ezequiel Mosquera a 4,6 kilómetros de meta. El gallego se marchó disparado, sin mirar atrás, y tal vez no contaba con la resurrección del chico del Euskaltel. La primera víctima fue el ruso Menchov.

Esa reacción se produjo a 3,3 kilómetros de la cima. Antón despegó como un avión, rebasó a Purito Rodríguez, luego a Nibali y remató a Mosquera bajo el cartel de un kilómetro abriendo el hueco suficiente para saborear el triunfo como se merece: 3 segundos sobre el ciclista del Xacobeo y 10 respecto a Xavi Tondo (Cervelo), que se apunta a la pelea de los gallos subiéndose al tercer escalón de la general.

El resto de favoritos pagaron un buen puñado de segundos. Aparte de la bonificación de 20 segundos, Antón endosó otros 23 a Nibali y Frank Schlek, que por fin asomó la cabeza, 32 a Sastre y 59 a Purito Rodríguez, desalojado del podio.

"No buscaba la victoria", pero la encontró, y de manera brillante el ciclista del Euskaltel, fiel a su línea de no creerse nada. Con el maillot rojo en sus espaldas sigue viendo lejano la victoria en la Vuelta, pero ya tiene a Nibali a 45 segundos y a Tondo, a 1.04 minutos. Éstas son las nuevas referencias en espera de la montaña de Asturias y Cantabria, donde los escaladores deberán sacar buenas cosechas para gestionar la contrarreloj de Peñafiel, de 46 kilómetros.

La jornada que pasaba el ecuador de la Vuelta, con el trayecto más largo que unía la costa catalana con la montaña andorrana, resultó movida desde el principio. Tras múltiples intentos, la escapada buena se formó en el kilómetro 55, con el suizo Tschoop (Bouygues) y el francés Cherel (Francaise). El pelotón les dejó hacer hasta que las alarmas saltaron: casi 15 minutos en el kilómetro 104.

El Cervelo y el Rabobank tomaron la responsabilidad para limar diferencias. A 27 kilómetros de meta Tschoop y Cherel tenían al gran grupo a 4.52 minutos, en la entrada al Principado de Andorra. El Rabobank no cesó en el empeño hasta que puso fin a la aventura de los fugados. Los holandeses trabajaron a destajo y su líder, Menchov, respondió cediendo más de cinco minutos en meta.

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