La Policía encaja el puzle por Jimmy

La Policía encajó ya casi todas las piezas del puzle de la reyerta ultra del 30 de noviembre y ha determinado el papel de los cuatro presuntos autores de la muerte del hincha del Dépor, aunque sigue analizando imágenes y teléfonos en una investigación que se saldará con más detenidos.

Ochenta días después de la pelea que enfrentó a unos 200 ultras del Frente Atlético y de Riazor Blues en Madrid Río, en los aledaños del Vicente Calderón, la Policía tiene bastante cerrada la investigación sobre lo sucedido, si bien podría practicar más detenciones de participantes en la riña, para lo que continúa visionando las grabaciones aportadas por ciudadanos.

Algunas de estas imágenes, a las que ha tenido acceso Efe, constatan, además del empleo de palos, sillas o contenedores, la participación de los cuatro supuestos autores materiales de la muerte de Francisco Javier Romero Taboada, alias Jimmy, miembro del Riazor Blues, e incluso de quién lo arrojó al río Manzanares tras ser apaleado en un suceso en el que fueron arrestadas 82 personas, pero sólo cuatro están en la cárcel.

Fuentes de la investigación han señalado a Efe que la Policía tiene claro el papel de cada uno en la muerte de Jimmy y ha comprobado que José Luis Z., detenido en Valencia el 22 de diciembre, fue quien abordó a la víctima e inició una pelea a la que se unieron al menos los otros.

Han constatado también que los otros tres -el taxista residente en Parla (Madrid), Ismael L., arrestado el 16 de diciembre; Sergio S.M., de la localidad madrileña de Alcobendas y detenido ese mismo día; y Francisco Javier J.L, también de Parla y arrestado al día siguiente- participaron activamente en el apaleamiento de Jimmy.

Y fue Ismael, añaden las fuentes, el que claramente empuja al hincha del Dépor, que no opone resistencia alguna dado el estado en el que ya se encontraba, tras recibir patadas y golpes con una barra de hierro. Como se ve en las imágenes, el cuerpo casi inerte de Jimmy sobrepasa el muro del río Manzanares y se precipita al agua.

Dos semanas tardó la Policía en recabar indicios para demostrar ante el juez la presunta implicación de los identificados.

Ismael, sin antecedentes policiales, fue el primero en ser localizado. La Policía comprobó que unos quince minutos más tarde del foco de la reyerta se encontraba ya en la zona de la Ermita del Santo huyendo y que en ese tiempo recibió o hizo unas 20 llamadas telefónicas.

Su teléfono fue intervenido, y desde ese día hasta su detención en ninguna de sus conversaciones mencionó la pelea, si bien Ismael tenía otros dos números de móvil, uno de ellos para su trabajo. En una de las conversaciones interceptadas, su mujer le avisa, pero sin mencionar el suceso, de que no salga de casa, porque Sergio y Óscar "ya", en alusión, según las fuentes, a la detención de éstos, como así fue interpretado por Ismael.

La Policía entró en su vivienda y lo detuvo. En un primer momento se derrumbó y dijo arrepentirse, pero después lo negó y adoptó una actitud de "sangre fría" que mantuvo en dependencias policiales y judiciales.

La Policía sigue analizando los 100 gigas de imágenes de la reyerta y los 70 teléfonos móviles incautados en la denominada Operación Neptuno, sobre todo las llamadas que pudieron hacerse entre las cinco de la madrugada y las doce del mediodía.

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