Pulverizando registros

  • Bojan ya ha batido varios récords de precocidad · Marcó más de 800 goles en la cantera del Barcelona · Estudia en las concentraciones

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Bojan Krkic Pérez (Linyola, Lleida, 28 de agosto de 1990) y Ricky Rubio son los últimos niños prodigio del deporte nacional. A sus 17 años y cinco meses, el delantero del Barcelona se convertirá hoy en el internacional más joven en debutar con España y lo asumirá con la misma naturalidad con la que marca goles, estudia en las concentraciones de su equipo o atiende entrevistas. Es el último registro para un palmarés ya envidiable y que, de seguir esta progresión, no tendrá parangón en la historia balompédica del país.

Éxito y precocidad van cosidos a la vida de este adelantado a su tiempo. Enumerar su currículo deja claras sus posibilidades de futuro: superó los 800 goles durante sus siete temporadas en la base del Barcelona (arrojó una media de más de tres tantos por encuentro) y desde hace tres años su meteórica progresión le ha llevado a jugar en equipos de categoría superior a su edad (con 15 años actuaba en el Juvenil B del Barcelona y debutó con la Selección sub 17; al año siguiente militaba en Segunda División B con el filial azulgrana y se estrenó en la sub 21).

Sus privilegiadas dotes futbolísticas no van asociadas a un comportamiento introvertido. Sus padres respiran tranquilos con la naturalidad con la que vive, por las mañanas entrenando en el Camp Nou y casi todas las tardes estudiando bachiller para optar a ser mañana licenciado en INEF. "Es igual en casa que cuando sale en la tele", defiende María Luisa Pérez, su madre, que al fin se ha librado de esos 3 años que estuvo llevándolo en coche (algo que odia) desde Lleida para que se pudiera entrenar con el Barcelona. Tan sólo hace 6 años de aquello.

Su padre, Bojan Krkic, que ayer ya estaba en La Rosaleda, fue internacional absoluto con la antigua Yugoslavia. El Estrella Roja y el OFK Belgrado antecedieron su llegada al Mollerusa en Segunda División (temporada 88/89). Únicamente jugó un año, pero el amor que le arrebató María Luisa le hizo afincarse en Linyola y, posteriormente, engendrar a un pequeño genio que mejora el fútbol de su progenitor pero que aún debe respetar la edad, de ahí que en casa sea Bojan petit. Viendo sus aptitudes, lo llevó a firmar al Barcelona con 9 años a cambio de recibir un puesto de ojeador del club que hoy conserva. Hace poco lo justificó recomendando a Touré Yayá.

El menudo delantero es bilingüe gracias a su doble nacionalidad serbio española. Aún llegan paquetes a su casa con discos, libros o vídeos acerca de la cultura serbia. Propaganda subliminal para convencer al chico y que se vista la camiseta blanca. Pese al recado obligatorio de la Federación a Luis para que lo citara cuanto antes y así evitar su fuga, Bojan siempre tuvo claro que su color es el rojo. Con 15 años fue máximo goleador y MVP del Europeo sub 17. Un año después, repitió como mejor jugador y no fue pichichi, pero marcó el gol del triunfo ante Inglaterra en la final.

El Camp Nou ya le ha coronado tras ser el azulgrana más joven en debutar en la Liga de Campeones (17 años y 22 días) y en marcar en Liga (justo un mes después). Thierry Henry es su protector allí.

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