Reunión, vídeo y piña

  • El grupo conversó durante una hora antes del entrenamiento para conjurarse

Son horas difíciles en el Unicaja, las últimas derrotas han mermado el estado de optimismo e ilusión en el que se vivía desde que se empezó la temporada. Recuperado todo el bloque de lesionados para la causa, el equipo regresó ayer por la tarde a los entrenamientos tras llegar desde Las Palmas el domingo. Hubo sesión de trabajo en pista, pero antes hubo reunión.

Normalmente, los entrenamientos vespertinos comienzan a las 18:00 horas, pero a las 17:00 estaban citados los jugadores en el Martín Carpena. Hubo sesión de vídeo más larga de la habitual a la que sucedió también una charla entre los jugadores y los técnicos. Sin dramatismos, se pusieron en común puntos de vista y se comentó la situación del equipo. Nadie escurre el bulto, se asume que la responsabilidad es compartida y que ha bajado el nivel de intensidad en los últimos partidos. La derrota ante el Real Madrid marcó un punto de inflexión y afectó psicológicamente al equipo.

No hay nada irreparable, ni siquiera la Euroliga, muy cuesta arriba. Pero sigue dependiendo de sí mismo el equipo malagueño para avanzar al Top 8. Por eso, el partido del Montepaschi no se tira, ni mucho menos. Hace falta una victoria como el comer. Fundamentalmente, para recuperar la confianza perdida. Y no viene mal recobrar también crédito de puertas hacia afuera. Técnicos y jugadores empezar ayer a preparar el encuentro del próximo jueves ante el Montepaschi, líder del grupo. Qué mejor manera de reencontrarse. Hace menos de dos semanas el Unicaja, no hay que olvidarlo, jugó uno de los mejores partidos de la temporada. Sin Freeland y sin Darden.

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