tenis wimbledon junior

Rey Davidovich

  • El malagueño, que regresó de madrugada subido en su nube, recibió el cariño de Federer en la gala de clausura

Davidovich, a su llegada al aeropuerto de Málaga Davidovich, a su llegada al aeropuerto de Málaga

Davidovich, a su llegada al aeropuerto de Málaga / Javier Albiñana

Alejandro Davidovich durmió anoche en Málaga, si es que pudo conciliar el sueño. Porque a su llegada de madrugada al aeropuerto de la capital continuaba subido en la nube de la que no se quiere bajar tras conquistar Wimbledon en la categoría junior. Está alucinando con toda la atención mediática, la cantidad de entrevistas que ha tenido que conceder en las últimas horas y hasta viéndose en la portada de periódicos. El rey de la hierba londinense se sintió como tal por un día y quiere disfrutarlo y esperar que le sirva como impulso para cuando dé próximamente el salto al circuito ATP.

El joven tenista, ahora afincado en Fuengirola, se permitirá el lujo de tomarse hoy el día de descanso. Su cuerpo lo agradecerá tras tanta tensión y emociones vividos en apenas un par de días. Cuando pensaba que ganar la Ensaladera era lo máximo, aún no era consciente de la gran gala de cierre del torneo que le quedaba de noche. Allí estuvo con los campeones grandes, Roger Federer y Garbiñe Muguruza, y con mucha otra gente del mundillo que le hacía ilusión tener cerca.

Pese a afirmar que es y se siente español de manera contundente, no es precisamente Rafa Nadal su modelo a seguir. No duda cuando afirma que en su espejo aparece la silueta de Novak Djokovic, al que admira desde hace mucho tiempo y cuyos movimientos y golpes en pista intenta emular. No obstante, la cena del domingo le valió para conocer más de cerca al legendario Federer y a sentirse ganado para la causa. El trato que le dispensó el suizo fue, según relata él mismo, muy amable y cercano, algo que se le quedó grabado y que a buen seguro le hará aumentar su admiración por él. Quién sabe si dentro de no mucho es a Davidovich a quien idolatran. Esta corona, al menos, no se la puede quitar nadie ya.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios