Santiago, Chylinski y poco más que rascar

  • Inferioridad El Efes Pilsen castigó el nefasto balance defensivo que ayer mostró el Unicaja Notas positivas El fabuloso primer cuarto del puertorriqueño, los buenos minutos del joven polaco y la reducción de la diferencia final fue lo rescatable

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Los paseos por Europa permiten conocer un poco la historia del continente, no sólo del baloncesto. Ayer no hubo suerte ante la particular bestia negra cajista, el Efes Pilsen, el único rival de la Euroliga que se le resiste al Unicaja. Sí ha ganado el cuadro malagueño en el Abdi Ipekçi, hace dos años, dentro de aquella legendaria serie de 11 victorias consecutivas de la campaña 2005/06. Pero el rival era el Ulker de Marcus Haislip, no el Efes Pilsen, que debe su nombre a una cerveza turca, que tiene el honor de ser el primer club otomano en haber conquistado un título europeo en cualquier deporte de equipo, con la Copa Korac de 1996 ganada al Stefanel de Milán.

Un pabellón el de la capital turca que tiene su historia. Toma su nomenclatura de Abdi Ipekçi de un periodista, director del periódico liberal Milliyet, asesinado en 1979 por Ali Agca, miembro de los Lobos Grises, organización extremista musulmana. Agca, el mismo que dos años después atentó contra Juan Pablo II en la plaza de San Pedro. Estambul construye ahora un megapabellón de 20.000 espectadores que será la sede de la fase final del Mundial de 2010, en el que España defenderá su oro de Japón. Llevará el nombre de Ataturk, padre de la moderna patria turca. Como el aeropuerto, como el estadio de fútbol, como casi todo lo importante en Estambul.

¿partido?

Pero fue en el Abdi Ipekçi donde se celebró el partido ayer. Encuentro, entendido por incertidumbre sobre un resultado, sólo hubo en el primer cuarto, mientras las espaldas de Santiago sostuvieron al Unicaja. 15 puntos y 20 de valoración llevaba el boricua a su final. Lo demás fue un poco frustrante. Se entiende la precariedad de efectivos que tiene el Unicaja y que la prioridad, una vez realizada una primera vuelta que encarrila el pase al Top 16, es alcanzar la Copa del Rey. Lo más inmediato, el encuentro del sábado ante el Real Madrid. Pero tampoco es cuestión de menospreciar el liderato que se había cimentado en seis jornadas iniciales magníficas. No hay que olvidar que el primer puesto en el grupo libraría, presumiblemente, de CSKA, Panathinaikos y otro equipo español en el Top 16. Palabras mayores.

El Unicaja vagó demasiados minutos sobre la pista. El Efes Pilsen, equipo poderoso y atlético gracias a sus seis americanos, castigó de manera cruel cada error en el tiro y cada pérdida malagueña. El balance defensivo de los de Scariolo brilló por su ausencia. Si en Fuenlabrada el equipo recibió 55 puntos al descanso, en Estambul encajó 51, demasiados por canastas fáciles y contraataques. Si en Madrid esta tara se amortiguó con acierto atacante, en el Abdi Ipekçi la manta ofensiva no tapó las vergüenzas atrás. Seguramente, la peor consecuencia que extrajo Scariolo del partido ante, visto lo visto, el rival de más nivel del grupo. Lo mejor, que la diferencia final, que parecía escaparse hasta los 30, se quedó en 16. Porque el average puede valer oro en el futuro.

Más allá del partidazo de Santiago, alegró ver a Michal Chylinski con tanto descaro sobre la pista, sin rehuir la responsabilidad. Cierto es que salió con el partido decidido, pero se le vieron bríos. El club dice que el refuerzo que venga (va camino de los dos meses la lesión de Alfonso) debe ser mejor que el polaco. La derrota de ayer se da por buena con una victoria ante el Madrid. Aunque sea de manera inconsciente, la ACB ahora pesa más.

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