Vorágine en Badalona

  • Presión El Unicaja acude a una cancha tradicionalmente hostil con el peligro de descolgarse de los cuatro mejores Protagonistas Aíto y Archibald regresan al Olímpico después de su marcha

En Badalona, la cuna del baloncesto español, el "bressol del basquetbol" catalán, se posan hoy los ojos de la canasta patria. En el único partido adelantado al sábado, televisado para todo el país, DKV y Unicaja disputan el duelo con mayúsculas, un choque repleto de alicientes. El regreso de Aíto, en menor medida el de Archibald, a Badalona, escenario de su magnífica obra de cinco episodios que reimpulsaron la historia de la venerable Penya, flota en el ambiente. Pero detrás hay más, mucho más.

La vorágine de encuentros en la que está inmerso el equipo malagueño no entiende de recesos y hoy le espera una prueba de máximo nivel. No hay bajones de exigencia. Tras el duro revés del último cuarto ante el Panathinaikos, toca levantarse. El colofón dejó un poso de decepción que quizá no hiciera justicia a 30 minutos de máximo nivel ante un rival tocado el miércoles por la varita de la inspiración. No hay que olvidarlo, un transatlántico europeo. Quizá el Unicaja deba emular la jerarquía y la autoridad con las que el PAO transitó por el Carpena para comparecer en las tablas que un día vieron jugar al Dream Team primigenio. Una pista hostil en la que el Unicaja no gana desde la temporada 2004/05 (87-89) en un partido fabuloso de Fran Vázquez (26 puntos y 11 rebotes), que suplió ese día la ausencia de Garbajosa jugando de cuatro. Justamente ese día se anunció la renovación de contrato de Sergio Scariolo, hoy desdoblado entre el Khimki y la selección española. Aíto, que no supo frenar ese día a un superlativo Fran, ejerce hoy de forastero en una cancha a la que llegó casi como un proscrito y salió paseando por una alfombra roja.

El legado de Aíto continúa en Badalona, de la mano de su discípulo Sito Alonso, que prolonga el discurso del técnico madrileño, con un baloncesto similar y la apuesta por la cantera como bandera. Durante las últimas semanas, Alonso ha alineado un quinteto titular de apenas 20 años de media: Rubio-Ribas-Tomàs-Bogdanovic-Norel. Imberbes figuras dirigidas por el geniecillo del Masnou, que aún no es continuo en la excelencia pero que deja detalles deslumbrantes. Le han lastrado sus problemas en la muñeca tras los Juegos de Pekín y eso quizá le costó al DKV quedarse fuera en la primera fase de la Euroliga. La bisoñez se paga en la superélite, pero en la ACB el equipo badalonés funciona como un reloj. Es tercero con sólo cinco derrotas, todas ellas ante equipos teóricamente superiores. Los de Sito Alonso han perdido ante el Barcelona (en dos ocasiones), Real Madrid, TAU Cerámica y Unicaja. El mal menor para el cuadro malagueño es mantener los 10 puntos de renta en el averaje del partido de ida (76-66) para hipotéticos empates.

Pero el Unicaja debe mirar más hacia arriba. Una derrota esta noche abriría un hueco incómodo con los cuatro primeros y el objetivo en la liga regular no es otro que tener ventaja de campo en los cuartos de final. Con los frentes abiertos en la Euroliga y próximamente en la Copa, un triunfo en Badalona, pista de tronío, mejoraría la confianza y la autoestima. Y los números.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios