Las disculpas de Luis Suárez

  • El uruguayo muestra ahora su arrepentimiento por el mordisco al italiano Chiellini La declaración puede abrir la puerta a una reducción de la sanción

El uruguayo Luis Suárez abrió ayer la puerta a una reducción de su castigo al rectificar su postura inicial y pedir disculpas al italiano Giorgio Chiellini por el mordisco que le dio durante un partido del Mundial de Brasil.

Suárez publicó ayer una carta en su cuenta de Twitteren la que dijo estar "profundamente" arrepentido y se comprometió "públicamente a que nunca volverá a ocurrir un incidente como éste".

"Lo cierto es que mi compañero de profesión Giorgio Chiellini sufrió en el lance que tuvo conmigo los efectos físicos de un mordisco", dijo el jugador del Liverpool, que hasta ahora había negado haber agredido al defensa italiano.

"Después de unos días de estar en casa con mi familia he tenido la oportunidad de recuperar la calma y de reflexionar sobre lo que sucedió", explicó Suárez, que pidió perdón también a "toda la familia del fútbol". El delantero fue castigado con nueve partidos de suspensión con Uruguay, cuatro meses de inhabilitación para cualquier actividad relacionada con el fútbol y el pago de una multa de más de 80.000 euros.

Chiellini, que ya había considerado "excesiva" la sanción al uruguayo, aceptó inmediatamente las disculpas y pidió a la FIFA que reduzca el castigo al futbolista del Liverpool. "Está todo olvidado. Espero que la FIFA reduzca tu suspensión", escribió Chiellini a Suárez a través de Twitter.

Según publicó ayerel diario As, el uruguayo "acepta así la recomendación que ha hecho el Barcelona para facilitar su fichaje pidiéndole una rectificación".

El pase del atacante al club azulgrana es un rumor cada vez más fuerte en los medios de comunicación españoles. El traspaso es realizable a pesar de la sanción, comunicó la FIFA, pero el uruguayo no podría jugar ni entrenarse con su nuevo club hasta final de octubre, lo que le impediría disputar varios partidos de Liga y Liga de Campeones.

Un miembro del comité ejecutivo de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), Alejandro Balbi, viajó la semana pasada a Barcelona para coordinar la estrategia de defensa junto a los abogados del futbolista en España, de donde es también su representante, Pere Guardiola, hermano del ex jugador y ex entrenador del Barcelona, Josep Guardiola.

En sus alegaciones ante el comité de disciplina de la FIFA, Suárez había negado morder al defensa italiano durante el partido del Grupo D, que terminó con la victoria uruguaya por 1-0 y la eliminación de Italia.

"Luego del impacto, que me hace juntar las rodillas, pierdo el equilibrio, desestabilizando mi físico y cayendo por encima del oponente. En ese momento impacto mi cara contra el jugador", dijo Suárez en su escrito. La falta de arrepentimiento, lo insólito de la agresión y la reincidencia, ya que Suárez protagonizó otros dos episodios similares en Europa, fueron los argumentos esgrimidos por la FIFA para imponerle la dura sanción.

La AUF anunció ya que presentará un recurso contra la decisión del comité de disciplina, que sacudió el Mundial y provocó un furibundo rechazo en Uruguay, donde hasta el presidente del país, José Mujica, mostró no sólo su solidaridad con el jugador, sino su desprecio por el ente rector del fútbol mundial.

"Los de la FIFA son una manga de viejos hijos de puta", dijo el mandatario mientras recibía a la selección uruguaya tras su eliminación del torneo, según un vídeo del programa "La hora de los deportes" publicado en Youtube.

Nada más decir la frase, el presidente se tapó la boca con la mano, pero al ser preguntado por el cámara si podía publicar el video, Mujica respondió: "Publícalo, por dios".

"Deberían haberlo sancionado, pero no sanciones fascistas", recriminó Mujica en el aeropuerto de Carrasco, cerca de Montevideo, donde los jugadores uruguayos llegaron el domingo tras su derrota por 2-0 en octavos de final ante Colombia.

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