El 'efecto Apoño' acabó en tablas

  • El Palo mejora su imagen pero sigue siendo preso de su falta de gol Los de Rafa Muñoz fueron superiores pero no encontraron la manera de marcar Se perdió el duelo del 'average'

No pudo ser. El Palo sigue sin reencontrarse con la victoria, una vez más por culpa de su preocupante falta de gol. En esta ocasión, los de Rafa Muñoz mejoraron bastante su imagen con respecto a las últimas derrotas, pero se toparon con un mal que les viene acuciando desde hace meses. El gol de Juanillo ante el Melilla sigue siendo un oasis en medio de un desierto anotador que se está prolongando demasiado. Se firmó a Pibe, y el argentino promete goles. Se notó su presencia en el campo, igual que la de un Apoño que demostró ir sobrado en una categoría que se le queda claramente pequeña. Disfrutarle en San Ignacio durante esta segunda vuelta se convertirá en una especie de regalo para todos los aficionados que acudan al campo paleño cada dos semanas. Ayer, ni un alfiler quiso perderse su debut.

La única pega fue el empate. Pues los locales dominaron el encuentro durante buena parte de los 90 minutos, pero el ¡uy! se instaló en la grada como un aficionado más. Juanillo, Marín, Cardellino, Durán o Pibe. Todos merodearon el gol en algún momento del choque, pero sus ocasiones acabaron en el limbo una semana más. Al menos en esta ocasión si lució la seguridad defensiva de principios de temporada, y ante la imposibilidad de sumar tres puntos se dio por bueno firmar uno de ellos antes de pensar en el partido del próximo fin de semana.

Los paleños comenzaron con su intensidad habitual, y en los primeros compases ya dispusieron de sus primeras ocasiones para adelantarse en el marcador. El ariete argentino estuvo muy cerca de marcar en su debut, pero no pudo rematar en boca de gol por centímetros. Por momentos, el partido se convirtió en un monólogo de los locales, bien capitaneados por Apoño en la medular. Distribuyó a su antojo y ayudó a mantener la línea y evitar los contragolpes que esperaba ansioso el cuadro sevillista.

Los visitantes sólo dispusieron de alguna acción de peligro en la segunda mitad, cuando los locales se volcaron completamente en busca de la victoria. Hasta entonces, el filial hispalense se contentó con mantener la portería a cero y minimizar daños ante la superioridad evidente de los malagueños.

Juanillo lideró la última ofensiva de los locales. El menor de los Galdeano estuvo a punto de marcar en un par de buenos disparos que se marcharon rozando al poste. Nada salía y el tiempo amenazaba con desperdiciar una buena oportunidad de sumar tres puntos de oro.

Como si del guión de una película se tratara, el destino propició que la última bala fuera una falta en la frontal. Tiró de galones Apoño y sólo un paradón espectacular de David Soria evitó la primera gran tarde del malagueño en San Ignacio. El efecto Apoño no tuvo el premio esperado, pero ya se deja notar en El Palo.

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